“En primer lugar somos lo que somos y hacemos lo que hacemos, así que no podemos colgarnos títulos a priori. Una vez terminada la ruta es posible que lleguemos a ser peregrinos, antes no. (“El Camino Mágico de Santiago”, Xosé Azofra Carballo)
“En primer lugar somos lo que somos y hacemos lo que hacemos, así que no podemos colgarnos títulos a priori. Una vez terminada la ruta es posible que lleguemos a ser peregrinos, antes no. (“El Camino Mágico de Santiago”, Xosé Azofra Carballo)
“Este es el camino, una senda virgen en una tierra que aún puede sacar a la luz muchos secretos. No hace falta ser un iniciado o un conocedor de antiguas civilizaciones, simplemente tener ganas de caminar, con la mente vacía, sin miedos ni prejuicios. Y la capacidad de mirar una puerta románica a la luz del Sol con los ojos de un niño.” (“El Camino secreto de Santiago”, Rafael Lema)
“Caminar es un hecho constante en el hombre. Los motivos son diferentes en cada uno, aunque hay un motivo que puede señalarse como común: la búsqueda de un fin que suele ser la felicidad, la paz, y la tranquilidad con uno mismo, el encuentro de sí mismo como fin del camino.” (“Los Caminos de Santiago. Arte, cultura y leyendas” José Fernández Arenas)
“El peregrino no es, en modo alguno, un ser que se evade, tal como lo han querido destacar algunos tratadistas. Su radical rechazo puntual a lo que significa la vida cotidiana, que ni siquiera es permanente, se trueca en una marcha a la búsqueda de sus límites auténticos. Cuando los halle al final de la Ruta - de su ruta, pues siempre le será propia e intransferible - podrá reanudar sus quehaceres cotidianos de siempre; y nada, salvo su más profunda identidad, habrá cambiado.” (Juan G. Atienza, “Los peregrinos del Camino de Santiago”)
“El hombre es cuerpo, mente y alma, pero también es todo lo que toca y todo lo que hace. Los sitios que visita el hombre son el hombre mismo. Sus pasos son él, el sendero que recorre también es él. No puedes estar en el Camino sin que el Camino no esté en ti.” (“El Camino Mágico de Santiago”, Xosé Azofra Carballo)
“Andersen escapó de las crueldades de la vida sirviéndose de la fantasía.” (“Malas lenguas”, Fernando Bonete). En nuestro caso escapamos de las crueldades de la vida diaria sirviéndonos del disfrute de la naturaleza, de la montaña, de las sendas y caminos que recorremos. Una nueva ruta es otro ejemplo más de ello.