“La
ciudad siempre atrofia el espíritu y favorece que emerjan los sentimientos más
viles.” (Ana María Sagi en “Mil ojos esconde la noche. Cárcel de tinieblas.” de
Juan Manuel de Prada). Pensamos que esto es así y es por ello que necesitamos salir a la montaña, al campo, a la naturaleza...para que los sentimientos más viles que nos pudiera generar la ciudad, no se hagan evidentes o no emerjan.