“Estoy en una edad en que el tiempo parece y es irrecuperable. Tengo que asirme desesperadamente a esta razonable dicha que vino a buscarme y que me encontró… La vida se va, se está yendo ahora mismo, y yo no puedo soportar esa sensación de escape, de acabamiento, de final.” dice Martín Santomé en “La Tregua”, de Mario Benedetti. Yo me asgo a la dicha de caminar por la montaña (incluso simplemente a caminar) que un día vino a buscarme y me encontró y continuaré haciéndolo mientras mi maltrecho cuerpo lo aguante.