Decía William Faulkner que “Un paisaje se conquista con las suelas del zapato, no con las ruedas del automóvil.” Venimos esta semana a Artana para conquistar con nuestras suelas paisajes a los que no se puede acceder en automóvil. Ese es uno de los encantos del senderismo, alcanzar lugares a los que sólo podemos llegar con nuestro esfuerzo.