La incertidumbre mata. Dicen que
corazón que no ve, corazón que no siente. Pero pienso que el desconocimiento
corroe por dentro. Tal vez el corazón no lo sienta, pero la mente sufre porque
no sabe a qué atenerse. Esa incertidumbre es la que me invade en esta época y
me impide ver las cosas con la tranquilidad que necesito. Tal vez, recordando las rutas con agua que os voy a mostrar, pueda calmar de alguna forma esa incertidumbre que me mata hasta que compruebe que todo vuelve a seguir igual.