“Siempre hay alguien que está peor, como concluía Esopo. Y hasta
peorísimo, como concluyo yo.” (Mario Benedetti, “Primavera con una esquina
rota”). Nos disponíamos a realizar una ruta que, sobre el papel, no tenía excesivo encanto (de todo tiene que haber en la viña del Señor). Una vez terminada pensamos, como Esopo, que las hay con menos atractivos.