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martes, 3 de noviembre de 2026

CAMINO DE BAZTÁN, 6ª ETAPA OLAGÜE - PAMPLONA (20/10/2026)

 


“El Camino de Santiago nos da una lección de humildad al enseñarnos lo pequeño que somos, y un apoyo moral al demostrarnos lo mucho que podemos valer. Gracias a ello aprendemos el valor de la tolerancia y la dignidad personal, elementos más que prácticos en nuestra vida social y familiar.” (“El Camino Mágico de Santiago”, Xosé Azofra Carballo). Con este aprendizaje nos quedamos después de estas seis etapas de Camino Baztanés, que nos ha vuelto a dar (como hicieron los anteriores caminos que hemos realizado) una lección de vida que nos será muy útil en nuestro día a día.

El Camino de Baztán es un antiguo camino hoy en día minoritario, pero que en la Edad Media fue tan utilizado como el Camino Francés o el Aragonés. Desde Bayona partían peregrinos procedentes de distintos puntos de Europa o llegados por mar para realizar la peregrinación bien yendo a Irún siguiendo el Camino de la Costa o el Camino Vasco. Otros elegían la vía de Baztán porque los puertos de Otzondo (575 m) y Belate (938 m) son de menor altitud que los de Ibañeta (1430 m) o Somport (1632) y por lo tanto de más fácil acceso. Este camino enlaza en el puente de Arre con el Camino Francés. Empezó a revitalizarse en su parte Navarra en el año 2000 gracias a la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Urdax-Baztán, comenzando a marcarse y acondicionar caminos y senderos. El camino puede recorrerse en cinco o seis etapas con un total aproximado de 120 km, de los cuales unos 35 km transcurren por tierras del País Vasco Francés y el resto por Navarra. Es un camino de gran belleza que vale la pena recorrer.

Hemos dividido nuestro particular camino en seis etapas atendiendo a la disponibilidad de alojamiento y sustento y la dificultad de las etapas. También es posible hacerlo en cinco.

Esta sexta etapa, a pesar de su longitud, es prácticamente llana, con más desnivel de bajada que de subida. En el puente de la Trinidad de Arre enlaza con el Camino Francés. Desde aquí podemos optar por seguir el camino oficial, más urbano porque transcurre por dentro de las poblaciones de Villava y Burlada o bien seguir el paseo fluvial junto a los ríos Ultzama y Arga más agradable y con más sombra que es el que hicimos en nuestro caso aunque alargue la distancia en un kilómetro y medio. Nos desviamos del camino unos metros en Sorauren (km 14,5) para almorzar en el bar. Vale la pena un pequeño descanso. En los pequeños pueblos por los que hemos pasado hasta llegar aquí no hay servicios. Nuestro camino lo finalizamos en la catedral de Pamplona. Nos alojamos en la pensión Ezcaray.

DATOS GLOBALES DEL CAMINO BAZTANÉS

Total de km recorridos: 121,10 km
Desnivel positivo: 3010 m
Desnivel negativo: 2563 m
Tiempo en movimiento: 23 h 38 min
Tiempo total: 36 h. 11 min

DATOS DE LA 6ª ETAPA

Total km: 26,07 km
Desnivel positivo: 325 m
Desnivel negativo: 426 m
Tiempo en movimiento: 5 h 34 min
Tiempo total: 6 h 13 min

Madrugamos un día más con la idea de llegar a Pamplona a una hora prudente para poder comer en algún sitio. Nos enfrentamos a una etapa larga aunque sin desniveles por lo que podemos decir que es una etapa cómoda, sobre todo en comparación a la de ayer. Desayunamos ligeros y nos ponemos en marcha.

Nos disponemos a marchar siendo noche aún.

"Las noches son caminos negros de las auroras...
Oyendo deshojarse tristemente las horas
dulces, hablemos de otras flores al corazón."

Delmira Agostini

Logotipo del albergue de Olagüe, donde hemos pernoctado.


Callejeamos por las silenciosas y dormidas calles de Olagüe en busca de la salida del pueblo.

"Y en medio de este oscuro silencio, de esta calma.
Yo no sé si es la sombra la que invade mi alma
o si es que de mi alma va surgiendo la sombra."

Francisco Villaespesa


Salimos a la calle San Juan que cruza Olagüe junto a esta fuente que nos permite llenar las botellas con agua para el camino. Hasta el kilómetro  catorce y medio en Sorauren no tendremos avituallamiento.

Pasamos por delante del ayuntamiento del valle de Anué, municipio al que pertenece Olagüe.

Y enseguida estamos muy cerca de la salida del pueblo.

Aproximadamente a seiscientos metros de la salida dejamos la carretera y giramos a la izquierda para seguir por otra carretera local.

A los cuatrocientos metros nos desviamos por la derecha para coger otra carretera local. Empezamos a ver en el horizonte las primeras luces del amanecer.

“Pisábamos el polvo de los caminos, más blanco según las pupilas se acostumbraban a la oscuridad, y según iba llegando el amanecer.” (“El verano de Cervantes”, Antonio Muñoz Molina

El primer pueblo que encontramos es Leazkue a poco más de dos kilómetros y medio de la salida.
Pasamos por delante de la iglesia de la Asunción. En este pueblo no tenemos servicios.

A la salida del pueblo nos topamos con este panel que informa de dos rutas de BTT en el valle de Anué. Nos sirve de referencia para seguir por un camino de tierra que parte desde aquí.

Aunque el camino está cementado al principio, pronto se convierte en camino de tierra.
El camino transcurre por un amplio valle entre bosques y prados por un terreno prácticamente llano y cómodo.

Aunque vemos nubes en el cielo, el tiempo parece que hoy será benigno.

A un kilómetro y medio de Leazkue llegamos a Etuláin, también pueblo pequeño y sin servicios para el peregrino. Vemos enseguida su iglesia de San Estaban Eliza, sencilla y austera como todas las que nos hemos ido encontrando estos días.

Salimos de Etuláin y seguimos un camino con tramos con mucha vegetación muy agradables de caminar.

Caminar cómodo que favorece ir en grupo en animada conversación.

Los tramos con arbolado dan paso a otros abiertos a verdes prados.

"Hay canas en mi cabeza; hay en los prados escarcha;
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas,
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan."

Rosalía de Castro

Y más arbolado.

Cruzamos por un antiguo puente un pequeño río local.

Es el río Elzarrain que ya cruzamos ayer antes de entrar en Olagüe.

"Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río."

Antonio Machado

A escasos metros de cruzar el puente giramos a la izquierda bordeando un campo.

Llegamos a esta casa abandonada y seguimos la flecha hacia la derecha.

Bordeamos un prado.

Y llegamos a este cruce. A partir de aquí seguiremos paralelos a la N-121-A (carretera de Irún) que en este tramo está en obras, tal vez haciendo una autovía. Nos temimos por unos momentos que el camino estuviera cortado por ese motivo, pero pudimos seguirlo sin muchos problemas a pesar del movimiento de tierras y las máquinas trabajando en el nuevo trazado. Lo peor del tramo fue el barro que se nos acumuló en nuestra botas.

A la derecha llevábamos la carretera en obras, pero a la izquierda seguíamos teniendo estampas plenamente rurales como la de la foto que nos recompensaban de este farragoso tramo.

A la derecha del camino se puede observar el talud de tierra por el que discurrirá la nueva carretera

Tiempo de reflexión en este tramo en obras.
“Durante el Camino se tiene tiempo para observar, sentir, descubrir, experimentar, pensar, reflexionar. En una palabra, que paso a paso y etapa a etapa se va obteniendo una nueva visión del mundo y, por lo tanto, de los propios problemas.” (“El Camino Mágico de Santiago”, Xosé Azofra Carballo)

Después de cruzar un puente por debajo de la N-121-A  salimos a la carretera NA-8109 que está cortada al tráfico por las obra de la nueva carretera.

En apenas un kilómetro entramos en la población de Ostitz, también sin servicios como las anteriores.

Avistamos la torre de su iglesia de San Juan Bautista.

Salimos de Ostitz disfrutando de la belleza de sus bonitas casas.

A un kilómetro del pueblo junto a una rotonda encontramos este pequeño área con mesas de piedra.
No paramos a descansar (nunca lo solemos hacer).

Junto a este área de descanso giramos a la derecha cruzamos un puente sobre el río Ultzama.

Aguas del río Ultzama que da nombre al valle.

"El río que yo más quiero
no se quiere detener,
con el ruido de sus aguas
no escucha que tengo sed."

Violeta Parra

En apenas cien metros llegamos a Endériz. Este pueblo tampoco tiene servicios.

Subimos por una empinada calle, la calle Sarroa que estira al grupo por su desnivel. Llegando casi al final de la calle giramos a la izquierda por la calle Errekaldea. Al final de la calle comienza un sendero a media ladera de la montaña que combinará tramos de arbolado con otros de pastos verdes. 

Seguimos pues por este sendero durante unos dos kilómetros.

En este tramo cruzaremos tres cancelas. Ésta es la primera de ellas.

Como comenté, alternaremos bonitos tramos entre pinos y robles...

...con otros que se abren ante zonas de prados que cruzamos rectos.

Segunda cancela que abrimos y volvemos a cerrar.

Bonita senda a media ladera que nos ofrece una visión del valle.

Vistas del valle de Ultzama desde la senda.

Esta es la tercera y última cancela que pasamos y la más grande.

El sendero desemboca en el tranquilo y recoleto pueblo de Oláiz.
Esta pequeña población tampoco tiene servicios.

Pasamos por delante de su lavadero.

También junto a su iglesia de San Miguel.

No hay bar en el pequeño pueblo, pero al menos podemos saciar nuestra sed en una fuente.

Nada más pasar la iglesia seguimos a la derecha por la Calle San Miguel que nace junto a una casa pintada de blanco. En la calle nos recibieron dos perros que amenazaban con tirarse encima de nosotros, pero se contuvieron y no lo hicieron.

Los otros perros estaban sueltos. Este mastín también mostró mucho interés por nosotros, tanto que nos parecía que en cualquier momento iba a saltar la valla. No lo hizo al final, menos mal.

Desde la salida de Oláiz bajaremos por un bonito sendero que nos dejará en la siguiente población.

Sendero cómodo en bajada y por el interior del bosque.

"El verde es gala y ornato
del bosque en la primavera;
entre sus siete colores
brillante el iris lo ostenta;
las esmeraldas son verdes;
verde el color del que espera,
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas."

Gustavo Adolfo Bécquer

Cuando la vegetación lo permite acertamos a ver el río Ultzama que llevamos casi en paralelo. Va ser nuestro compañero de camino hasta Villava donde tributa sus agua al río Arga.

Cruzaremos varias veces por debajo de la NA-2552. Este es uno de esos pasos inferiores.

Y a catorce kilómetros y medio desde que salimos llegamos a este puente medieval que accede al pueblo de Sorauren. Aquí hay bar y tenemos el deseo y la esperanza que esté abierto. Una avanzadilla se acercó y comprobó que estaba abierto. Allá fuimos todos.

Antes nos inmortalizamos en el puente.

Cruzamos pues el puente sobre el río Ultzama para entrar en Sorauren y pegar un bocado.

Ante nosotros, la iglesia de San Andrés.

Nada más cruzar el río, a la derecha, junto al frontón del pueblo está el Bar Restaurante La Posada de Sorauren, lugar idóneo y adecuado para descansar y tomar algo que comer (y beber).


Cerveza y pincho de tortilla, sencillo pero inigualable.

Tras el breve descanso retomamos el camino y tomamos una instantánea del puente medieval de Sorauren.

"Lloren los ojos del puente
las aguas de treinta ríos;
que el puño de la corriente
rompa en el mar los navíos."

Rafael Alberti

Lo cruzamos de nuevo a la inversa para proseguir nuestro camino.

Unos patos juguetean en el agua.

Desde Sorauren seguiremos un paseo fluvial que nos llevará prácticamente hasta Pamplona. Antes, en Villava, el Ultzama entrega sus aguas al río Arga que será el que nos acompañe hasta las puertas de Pamplona.

Este camino, además de ser prácticamente llano, está salpicado de Áreas de descanso donde poder detenerse a descansar o coger agua de fuentes.
Área recreativa de Sorauren

Caminar cómodo, con buena temperatura ideal para andar.

Cerca de Sorauren se encuentra el camping de Ezcaba.

De vez en cuando el Ultzama nos echa un guiño o nos chista para que no olvidemos que nos acompaña.

El camino atraviesa bonitas avenidas flanqueadas de robles que dan sombra y embellecen el entorno.

Otra área recreativa. Es el área recreativa de Ezcabarte.

El cómodo caminar hace que nos olvidemos del posible cansancio y pongamos en marcha nuestra cabeza.
“Por supuesto, peregrinar no elimina todos los problemas cotidianos. El mismo peregrino aprende en el Camino que es su fuerza de voluntad y su capacidad de autosuperación las que le ayudarán en su vida diaria.” (“El Camino Mágico de Santiago”, Xosé Azofra Carballo)


Pasamos por le Área recreativa de la Playa de Oricain.

Es un área recreativa de bastante superficie y tiene zonas dedicadas a los niños.

Llegamos a este paso inferior con escasa altura donde habremos de girar a la izquierda y hacer un bucle para subir a la carretera. Aquí el camino oficial, apenas sobrepasado el puente, sigue por un camino a la izquierda paralelo al río pero por la otra orilla. Nosotros, dada las premura de tiempo y los kilómetros acumulados, decidimos seguir por Arre y salir más adelante de nuevo al camino, acortando un poco el recorrido.

Subimos pues a la carretera y cruzamos el puente.

El río Ultzama, próximo ya a unirse con el Agra a escasos kilómetros.

Pasamos por delante de la iglesia de San Román de Arre.

Seguimos por dentro de la población para buscar el enlace de nuevo con el camino.

Poco antes del puente viejo de Arre hemos vuelto a enlazar con el camino.

Seguimos ahora casi un kilómetro hasta llegar al puente de la Trinidad de Arre.

"Muy cerca está, romero,
la tierra verde y santa y florecida
de tus sueños; muy cerca, peregrino
que desdeñas la sombra del sendero
y el agua del mesón en tu camino."

Antonio Machado


En este tramo hasta Pamplona encontraremos varias fuentes para poder refrescarnos.
También veremos que es un camino muy transitado por ciclistas, corredores  y gente paseando.

Y llegamos al puente de la Trinidad de Arre. Aquí enlazamos con el Camino Francés y tenemos que tomar la decisión de seguir el Camino Francés cruzando Villava y Burlada o seguir por el margen del río por un camino con más sombra, más vegetación y mucho más bonito, aunque es un kilómetro y medio más largo. Nosotros elegimos esta segunda opción.

Este camino es mucho más agradable que el que atraviesa las poblaciones.

Vamos avanzando y al otro lado del río podemos ver casas de Villava.

Entre las ramas este cuadro mural en una pared de la margen del río.

Cruzamos una carretera de acceso a Villava y seguimos el camino junto al edifico del Molino de San Andrés.

Cruzamos un puente de madera en este punto. Aquí el Ultzama ya se ha unido al Arga.

Éste ya es el Arga.

"En mi patria hay un monte.
En mi patria hay un río.
Ven conmigo.
La noche al monte sube.
El hambre baja al río.
Ven conmigo."

Pablo Neruda

Es un bonito camino envuelto en un entorno muy verde y lúdico, idóneo para corredores, ciclistas, paseantes...Es el paseo del Arga.

Otro de los pasos inferiores que cruzamos en este largo tramo.

Encontramos ya estas señales del camino de Santiago y esta placa metálica en el suelo.

Pasamos por un barrio en el que nos llamaron la atención las fachadas de estas casas adornadas e ilustradas con vieiras.

Y caminamos los últimos metros antes de llegar al puente de la Magdalena.

Llegamos al puente de la Magdalena, enclave emblemático del Camino de Santiago a su entrada a Pamplona. Al inicio del puente encontramos un crucero, el crucero de la Magdalena.

Nos disponemos a cruzarlo triunfalmente.
Puente de la Magdalena (S. XIII).

El río Arga a su paso por Pamplona.

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua."

Jorge Luis Borges

Posamos antes de acabar de cruzarlo.

"¡Ay del noble peregrino
que se para a meditar,
después de largo camino,
en el horror de llegar!"

Antonio Machado

En el otro lado encontramos otro crucero.

Nos acercamos a la entrada de Pamplona. Pasamos por el baluarte de Nuestra Señora de Guadalupe.

Y entramos a Pamplona por el Portal de Francia.

Pasamos una primera puerta y un pequeño giro a la izquierda nos deja ante la segunda con este escudo con el águila bicéfala del emperador Carlos V.

Entramos en Pamplona por la calle del Carmen.

Al finalizar la calle del Carmen llegamos a la calle de la Navarrería con la fuente del mismo nombre ocupando el centro de la calle. Subimos por la izquierda dirección a la catedral.

Y nos plantamos frente a la fachada de la catedral de Santa María de la Asunción.
Aquí damos por finalizada nuestra peregrinación, nuestro Camino de Baztán, tras completar seis  bonitas etapas. Aunque tal vez la fachada adosada en el S. XVIII nos decepcione un poco, recomiendo entrar para disfrutar del estilo gótico predominante en su interior.

Tras terminar nuestra peregrinación en la catedral, ahora buscamos la pensión Ezcaray donde nos alojaremos hoy. Son las dos y cuarto de la tarde.

Encontramos la pensión en una céntrica calle de Pamplona, en la calle Nueva.

Nuestra habitación. 

Dejamos nuestras mochilas en la habitación y marchamos a buscar un lugar donde comer. Lo encontramos en el restaurante Basaburua muy cerca de la pensión, en la Plaza de San Francisco que se encuentra en obras.

Aquí nos dispusimos a comer y recuperar las fuerzas utilizadas en esta larga etapa.

Un sencillo pero buen menú nos ayudó a recuperar las fuerzas.

Posando durante la comida.

No hubo paseo vespertino por Pamplona. Lo dedicamos a descansar. Sobre las siete y media vino Rosa, la dueña de la pensión. Nos dejó el cuño para sellar la credencial y nos cobró la estancia. El  momento sirvió para intercambiar anécdotas y vivencias con las que pasamos un rato entretenidos. 



Poco más de las ocho salimos a buscar donde cenar y encontramos un bar también a escasos cincuenta metros de la pensión, se trata del bar Peregrinos, donde cenamos bastante bien. Las fotos así lo corroboran. Tras cenar volvimos a la pensión. Mañana teníamos que madrugar para desplazarnos a Bilbao donde tomaríamos el avión de regreso a Valencia.

"Llegar a Compostela no es el final, sino el término de una jornada que da comienzo a "otro camino". El camino queda dentro y continúa sus vivencias porque el camino es más interior que exterior." (“Los Caminos de Santiago. Arte, cultura y leyendas” José Fernández Arenas). Nuestra llegada a Pamplona no ha supuesto el final sino la continuación de otro camino, el de la vida.



Éstas son nuestras credenciales que certifican el paso por los distintos pueblos del camino. Tenemos la versión de la credencial francesa que conseguimos en Bayona y la española.

Y nuestro amigo Miky, con ayuda de la IA, creó este recordatorio de haber realizado el Camino de Baztán.

Pincha en el enlace para ver todas las fotos de la etapa.

Enlace a las demás etapas:


La etapa en el mapa.


La ruta en Wikiloc

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EPÍLOGO EN BILBAO

Al día siguiente de llegar a Pamplona debíamos ir a Bilbao para coger el avión que nos volvería a Valencia. Aprovechamos parte de la mañana para visitar el emblemático Guggenheim.


Guggenheim

El grupo fotografiado en la pasarela Pedro Arrupe con el Guggenheim al fondo.

Río Nervión.

Posando en el Guggenheim.

Enorme araña metálica ubicada en el muelle Campa de los Ingleses.

El Puppy estaba en restauración.

Unas ligeras gotas de lluvia produjeron este curioso arcoiris.

Unos pinchos para tomar algo ya que estábamos sin desayunar y al aeropuerto.

Y acabamos como empezamos, la foto en la sala de embarque que puso fin a nuestra aventura.

Película

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