Este panel informativo del recorrido que vamos a realizar se encuentra en el lateral del edificio del Ayuntamiento.
Empezamos pues nuestra ruta en el edificio del Ayuntamiento .
Callejeamos para salir del pueblo yendo a buscar el cementerio.
Pasamos por delante de la puerta del cementerio municipal de Real, en la parte nueva del recinto.
"Mi epitafio: Poeta.
Que poeta quiero ser estando vivo.
Que poeta quiero ser
estando muerto."
Salimos a un camino rural que nos lleva hasta el barranco del Algóder.
Andamos por el camino y encontramos a ambos lados campos sin cultivar mayormente. Por ello, este solitario naranjo en medio de un gran campo nos entretuvo un momento y nos preguntamos cómo se quedó tan solo.
"Cuando yo me muera,
enterradme con mi guitarra
bajo la arena.
Cuando yo me muera,
entre los naranjos
y la hierbabuena.
Cuando yo me muera,
enterradme si queréis
en una veleta.
¡Cuando yo me muera!"
Federico García Lorca
A poco más de un kilómetro del inicio encontramos el camino cortado por obras y nos tememos que algo pasa en el cruce del barranco.
Efectivamente, llegamos al punto donde se cruza el barranco del Algóder y nos encontramos el paso totalmente desaparecido. Al parecer la últimas lluvias se lo llevaron por delante después de haber sido arreglado después de la Dana.
En esta captura de Google Maps podemos ver cómo estaba el paso por el barranco en mayo de 2024.
Así estaba ahora el punto por el que debíamos cruzar el barranco.
Menos mal que por la parte izquierda, como podemos ver en la foto, cruzaremos por esa hilera de piedras y rocas que nos permitirán pasar sin mojarnos los pies.
Gracias a esta acumulación de piedras y rocas pudimos salvar las aguas del barranco.
(foto de Rafa Lafuente)
Fijaos las consecuencias de la riada.
"Troncos de soledad,
barrancos de tristeza
donde rompo a llorar."
Miguel Hernández
Salvado este pequeño obstáculo seguimos por el camino de la Serreta.
Se trata de un camino rural donde vemos muchos campos de caquis que han sustituido a campos de naranjos, algarrobos, olivos... y otros sin cultivar.
En la lejanía destaca en lo alto de un cerro la torre de Montroi, torre musulmana del S. XIII. Tendremos ocasión de verla más veces a lo largo del recorrido.
Llegamos al cruce con el camino de la Mallada y lo seguimos por la derecha. Está recién asfaltado.
Vemos también por vez primera el impresionante Pico del Ave.
Seguimos disfrutando de un medio rural a medio camino entre árboles y campos de cultivo y paisaje de montaña. En la foto un precioso algarrobo de los muchos que abundan en este tramo.
Nos gustan estos caminos rurales que serpentean por el campo. Nuestro camino sigue aquí por la izquierda y desde aquí empezamos una ligera subida al principio que luego se acentúa y que nos llevará hasta el repetidor de la Serreta.
Algún tramo con mayor pendiente se encuentra cementado para evitar que se deteriore el camino por la lluvia torrencial.
Vamos dando un rodeo a la Serreta y vemos la ladera llena de pinos que crecen pegados unos a otros, lo que no favorece nada el crecimiento.
Cerca de la cabecera del barranco de Rabot giramos a la izquierda siguiendo un camino entre pinos.
Poco a poco el camino va subiendo rodeando la montaña por su vertiente este.
Desde el camino vemos claramente las antenas del repetidor.
Enseguida alcanzamos la Lloma Paella desde donde vemos la gran cantera de Monserrat y el castillo de Alcalans.
Este viejo panel nos da información detallada del castillo: su historia y su importancia.
Pocos metros más adelante encontramos este mirador visual que nos ayuda a reconocer lo que tenemos delante de nosotros.
De oeste a este podemos ver
El Pico del Ave y la urbanización Balcón de Montroy.
El castillo de Montroi, Real y Montroi.
Y Monserrat.
Tras disfrutar de las vistas acometemos el último tramo de subida al repetidor por la pista cementada.
Antes de llegar a la cima encontramos otro mirador con un nuevo panel. Éste está orientado hacia el este. En este paraje también hay una pequeña área recreativa.
Aprovechamos este estupendo mirador para hacernos la foto de la ruta que hasta ahora no habíamos podido hacer. (foto de Rafa Lafuente)
Tras disfrutar de las vistas desde el segundo mirador y la foto, acometemos los últimos metros hasta llegar a las antenas del repetidor. Como pasa con todas las antenas, afean las cimas de las montañas o los lugares donde estén instaladas, pero me temo que son un mal que todo el mundo asume porque seguro que no queremos renunciar, por ejemplo, a nuestros móviles, ¿o sí?
Comparte cima con las antenas este altar con la virgen de los Desamparados.
Desde la pequeña cima disfrutamos de estupendas vistas hacia cualquier parte.
Pico del Ave.
Mondúver y Peñalba al fondo.
Tras disfrutar de las vistas bajamos por el mismo camino por el que subimos.
Aprovechamos la bajada para nuestro momento reflexivo habitual de nuestras rutas.
“Es en las caras de los demás y no en el espejo
donde uno ve el paso del tiempo. (Julio Máiquez en “No te veré morir”, Antonio
Muñoz Molina)
Bajando desde el repetidor.
En la bajada volvemos a fijarnos en las ruinas del castillo de Alcalans.
"¡Cuántos castillos levanté en la playa!
Derribólos el viento
Con sus torres y cúpulas altivas
De oro, y cristal, y argento."
Jacinto Verdaguer
Volvemos al punto donde está el primer mirador y ahora ya descendemos hacia la urbanización de la Serreta.
Desde la bajada, vistas sobre el río Magro.
Y vistas de nuevo hacia Real y Montroi.
La torre de Montroi con algo de zoom.
Y, como no, de nuevo la imponente estampa del Pico del Ave.
“Una
montaña que se ve en el horizonte, sobre el cielo límpido, es una imagen que se
graba en nuestra alma y que en ella reposa durante tiempo y tiempo.” (Azorín,
“España”)
Pasamos por una primera urbanización en la ladera, la Lloma Paella.
Acercamos con zoom una equilibrista tórtola en un cable de la luz.
"Deja a la tórtola andar
por la mañana perdida
y ensáyame otro cantar
que yo no puedo escuchar
esa canción tan sentida."
Carolina Corolado
Pasamos por este pequeño dique del barranco de la Cañada del Teixidor.
Y pasamos por la urbanización de la Serreta.
Aquí llegamos a un cruce que seguiremos por la derecha. No encontramos ningún poste direccional pero vemos otra de las escasas señales que hemos encontrado en el recorrido pero muy borrosa.
En unos trescientos metros llegamos a la CV-50 que cruzaremos teniendo mucha precaución.
Nuevamente campo, con algarrobos, algún olivo...
Y la torre de Montroi convertida en una veleta que nos ha guiado en el camino.
Llegamos al barranco del Algóder, que habremos de cruzar como hicimos a la mañana aguas más arriba.
En esta ocasión lo cruzamos tranquilamente porque aquí el paso no se lo ha llevado la riada.
Aguas del barranco del Algóder, afluente del río Magro.
"Y así, como un arroyo que se convierte en río,
y que en cada cascada se purifica más,
voy cantando este canto tan ajeno y tan mío,
con la simple palabra que no muere jamás."
José Ángel Buesa
Tras cruzar el barranco poco más de medio kilómetro nos queda para entrar en Real.
Más campos de caquis acompañan nuestro tramo final.
La torre de Montroi de nuevo, omnipresente durante toda la ruta.
Y ya a las puertas de Real.
Entramos en Real por la Calle Mayor, silenciosa, limpia, tranquila, con señorío que muestran las cuidadas fachadas de sus casas.
"Por las calles voy dejando
algo que voy recogiendo:
pedazos de vida mía
venidos desde muy lejos."
Miguel Hernández
Un ejemplo del señorío y buen gusto de las fachadas de esta calle Mayor.
"Una ventana abierta. La lluvia. Y un lejano
recuerdo.
Una calle vacía. Nada más que una calle y el viento."
José Ángel Buesa
A nuestra derecha, encontramos la iglesia de San Pedro Apóstol, patrón de Real.
En el frontón de la entrada podemos ver las "llaves del Reino de los Cielos", símbolo del Papado, ya que según la Iglesia, Jesús se las dio a San Pedro, como señal de supremacía sobre los demás discípulos, convirtiéndolo así en el primer Papa de la Iglesia, con poder para "atar y desatar".
A escasos metros de la iglesia parroquial, el monumental edificio de Correos.
Nuestra curiosidad en las cuidadas fachadas de las casas de la calle Mayor nos llevó a fijarnos en este panel cerámico en una desvencijada fachada que representa la Estación XIII del Via Crucis "Jesús es bajado de la Cruz y entregado a su madre". Esto nos hizo pensar si se encontraría el Vía Crucis en esta calle, aunque no vimos otras estaciones o nos pasaron desapercibidas.
En la misma calle, una silenciosa, recogida y coqueta plaza: Plaza de la Constitución.
Otra de las fachadas que llamó nuestra atención.
Un corto zigzag al final de la calle Mayor...
...nos lleva a la calle Río Magro. Pasamos por delante del edificio de la Casa de la Cultura que contiene la Biblioteca Municipal y la sede de la Unión Musical La Lira Realense.
La calle Río Magro desemboca en la CV-50 justo en el puente que cruza el río y que une las poblaciones de Montroi y Real. Hemos de cruzar a la calle de enfrente y lo haremos con mucha precaución.
Ahora caminamos por la calle Mariano Benlliure, que transcurre paralela al río Magro, que aún presenta restos de la devastación sufrida por las riadas.
Hacemos una parada para echar un vistazo hacia atrás para ver el puente por el que pasa la CV-50 en el que se ha tenido que reconstruir la pasarela peatonal dañada en la Dana de 2024.
Seguimos caminando paralelos al río. En la otra orilla, en lo alto de un cerro, vemos ahora ya muy cerca la Torre de Montroi.
Y el cauce del río Magro.
Giraremos a la izquierda por la calle América, ya en busca del final de la etapa.
Pasamos por el Parque de Real.
Último giro hacia la izquierda para salir a la calle Jaime I.
Y en la calle Jaime I, donde se ubica el edificio del Ayuntamiento, finalizamos nuestra ruta junto al panel informativo.
Ruta sin alardes ni grandes pretensiones, sencilla, pero con algún aliciente para ser realizada y gracias a la cual las musas se nos mostraron fecundas para poder contaros algo interesante y didáctico.
Tras la ruta y dado su corto recorrido pudimos almorzar en el Bar El Cazador, donde te sirven bueno y bien, como se puede apreciar en las fotos. Y con esto pusimos fin de verdad a esta mañana de senderismo donde el fuerte viento fue también gran protagonista aunque no se haya podido apreciar en la descripción de la ruta.
Recordar, para finalizar, que el sendero no está bien señalizado y su realización sin track se hace muy
difícil. El Ayuntamiento debería plantearse la remarcación completa del recorrido.
Pincha en el enlace para ver la fotos de la ruta.
0 comentarios:
Publicar un comentario