ALBOY: PEÑA AVENTADOR, AZUD DE BELLÚS, MOLINO GUARNER (3/1/2026)
“Pero no hay nada que llegue a mucho que no
empiece por poco.” (“Al morir don Quijote”, Andrés Trapiello). Tras el breve parón navideño hemos de elegir una ruta corta y sencilla que nos prepare para objetivos más ambiciosos. Hemos de empezar por poco para poder llegar a mucho.
Esta sencilla ruta parte desde Alboy, pequeña pedanía de El Genovés. Salimos desde el pequeño aparcamiento junto al área recreativa de la Fuente de Alboy (o Font de San Josep) y frente al apeadero del ferrocarril Játiva – Alcoy. Durante la ruta pasaremos por la Peña del Aventador, bajaremos hasta el Azud de Bellús donde cruzaremos el río Albaida y llegaremos hasta el área del Molino Guarner y la casa de la LLum, donde volveremos a cruzar el río Albaida para dirigirnos de nuevo hasta Alboy donde finalizaremos esta corta y sencilla ruta.
Nos encontramos con un día feo y gris (no sé si se puede decir de los días que son feos), bastante nublado, lo que impediría tener buenas vistas del entorno y que las fotos tuvieran la calidad que debieran. A pesar de ello, intentamos disfrutar de la mañana que al menos, sin lluvia, nos permitió hacer la ruta.La ruta transcurre por tres términos municipales: El Genovés, Benigánim y Bellús.
Llegamos a la pequeña pedanía de Alboy aún de noche cuando el silencio aún reina en la población y
la oscuridad se opone aún a dejar paso a la luz del día. Hubimos de esperar a que al menos hubiera algo de luz que nos permitiera comenzar la ruta.
Avanzamos unos metros desde el aparcamiento en una oscuridad casi absoluta. Encontramos un lavadero y mesas de picnic.
Nos hicimos la foto de inicio al final de la ruta porque cuando salimos era imposible debido a la oscuridad.
Aquí está la fuente de Alboy. El manantial está justo detrás.
"Amante: no me lleves, si muero,
al camposanto.
A flor de tierra abre mi fosa, junto al riente
alboroto divino de alguna pajarera
o junto a la encantada charla de alguna fuente.
A flor de tierra, amante. Casi sobre la tierra,
donde el sol me caliente los huesos, y mis ojos,
alargados en tallos, suban a ver de nuevo
la lámpara salvaje de los ocasos rojos."
Juana de Ibarbourou
Salimos del paraje de la fuente y subimos por unos escalones de piedra que nos dejan en una senda por una pinada.
Este tramo de senda transcurre paralela al trazado de la vía del ferrocarril Alcoy-Játiva, aunque a cierta altura. Nos damos cuenta que no hay vías ni traviesas. Nos enteramos al día siguiente buscando información que todo el recorrido de algo más de sesenta kilómetros está en proceso de modernización, de ahí la ausencia de las vías.
Llegamos a este cruce que seguiremos hacia la izquierda.
Nos acercamos a leer el panel informativo.
Llegamos a un puente de piedra que cruza un pequeño barranco y seguimos por la derecha, abandonando el PR-CV 193.2 "Senda Andalusa".
Seguimos en ligera subida.
Encontramos un nuevo cruce que enlaza con otro ramal del PR-CV 193, el de "Senda Ampla".
Este tramo vuelve a transcurrir paralelo a las vía del ferrocarril.
El día gris nos muestra un paisaje muy difuminado por las nubes y la ausencia de sol.
Nuevo cruce que seguimos hacia la izquierda.
Llegamos a un mirador con este panel que nos informa de que lo que tenemos en el fondo del valle es el "Estrecho de las aguas" y el "paraje del molino Guarner y la Casa de la Llum", por el que pasaremos más tarde.
Vistas sobre el Estrecho de las aguas. Curiosa la alargada nube que se cierne sobre le paraje.
"Entre mariposas negras
va una muchacha morena
junto a una blanca serpiente
de niebla."
Federico García Lorca
Y tras continuar el sendero nos encontramos de frente con la imponente Peña del Aventador.
Desde aquí entramos en término de Benigànim.
A nuestra derecha el paisaje se nos sigue mostrando difuso, tamizado por la humedad que seguramente sube del río Albaida.
El sendero pasa bajo la vertical pared de la Peña del Aventador en la que se pueden ver múltiples vías de escalada.
Pasamos por algún tramo más frondoso.
Seguimos impresionados por la verticalidad y altura de la pared del Aventador.
Vemos también un abrigo en ella.
Continuamos el sendero que va a ir un tramo en descenso.
En nuestra bajada encontramos un momento de reflexión.
“Donde quiera que va el hombre lleva siempre
consigo su novela, dice Galdós" (“El verano de Cervantes”, Antonio Muñoz Molina)
Aproximadamente en el punto kilométrico 2,2 empezamos a subir por un pedregoso e incómodo sendero que comenzamos donde veis en la foto. Se trata de un tramo de unos trescientos metros en fuerte ascenso que es la mayor dificultad de la ruta debido al desnivel y el esfuerzo que nos supondrá subir.
A nuestra derecha vemos la cima de El Paller, que va ser un referente en gran parte de lo que nos queda de ruta.
Trescientos metros después salvando un desnivel de aproximadamente 70 m. llegamos a esta caseta (nos pareció que es utilizada por cazadores) que supone la máxima altura de la ruta.
Desde esta altura el horizonte que podemos percibir está muy limitado por la neblina que lo ocupa todo y nos impide ver con nitidez lo que tenemos delante.
Nubes de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las desprendidas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!
Gustavo Adolfo Bécquer
Desde la caseta, el sendero empieza un descenso brusco, con mucha piedra suelta que lo vuelve incómodo y que nos hace bajar con precaución para no resbalar.
El palmito abunda en este tramo de ruta.
Finalmente, en el kilómetro tres de ruta salimos a una pista de tierra que seguiremos un trecho, ahora de una manera mucho más cómoda.
Vemos junto al camino y cerca del recorrido del tren de Alcoy-Játiva, toneladas de grava amontonada que han sido retiradas de la vía.
También aparecen las vías amontonadas en un solar junto al recorrido del tren.
Seguimos por el mismo camino de tierra.
Otro montón de vías amontonadas.
Hemos de atravesar al otro lado del recorrido del tren. Se puede hacer por debajo del talud cruzando por un túnel. Pero nosotros en este caso hemos aprovechado que no hay vías ni pasa el tren y hemos cruzado por aquí para evitar pasar por debajo del talud. Cuando esté rehabilitada la vía se deberá pasar por debajo.
Cruzamos y seguimos por aquí para enlazar con la senda que continúa por el otro lado del talud. En este punto comienza el tramo de retorno hacia Alboy.
Bajamos el talud y lo cruzamos por esta pared de piedra.
A nuestra izquierda podemos ver la boca del túnel que no hemos cruzado.
Hemos enlazado con la senda que transcurre por el otro lado del recorrido del tren.
Enfrente nuestro nuevamente la cima del Paller, donde se ubica un vértice geodésico a 393 msnm.
Ahora, a nuestra derecha, vemos el solar donde se acumulan las gravas que suponemos volverán a ocupar su sitio debajo de las traviesas de las vías cuando se haya terminado con la renovación del recorrido.
En el kilómetro 4,5 hemos de cruzar una pequeña vaguada bajando y subiendo la senda, pero nos resulta más cómo salir al camino libre de vías y recorrer unos escasos metros y retomar la senda sin tener que subir y bajar. Y eso hacemos por comodidad.
De nuevo en la senda y de frente hacia el Paller.
Ahora hemos de bajar hasta el cauce del río Albaida que vemos desde la senda.
El sendero va bordeando la montaña.
Desde el sendero que llevamos vemos frente a nosotros la balma donde se encuentra la cueva de la Petxina.
Hacemos zoom con la cámara y podemos ver la pasarela que permite acercarse para ver las pinturas rupestres que allí se encuentran y que al parecer son de dos estilos: uno el denominado "arte levantino" y otro el "arte esquemático". También aparecieron en la cueva otros elementos líticos del Paleolítico (raspadores, buriles...). Fue declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1998
Descendemos hasta el nivel del cauce del río Albaida en el azud de Bellús.
Se encuentra en el paraje conocido como el "estrecho de las aguas".
El río Albaida marca la línea que separa los términos de Benigánim y Bellús. Entramos pues en el término municipal de Bellús.
Hemos de pasar por este tablón para seguir el camino. (foto de Rafa Lafuente)
Rafa cruzando con cuidado.
Y aquí el río Albaida camino del embalse de Bellús aguas abajo.
Bonito enclave en este tramo del río.
"Salí al alba, dueño mío,
y llegué, marcha que marcha
entre cristales de escarcha,
hasta la margen del río."
Amado Nervo
En este punto encontramos el nacimiento de la Fuente de Bellús. Salía vapor de agua y pudimos comprobar que el agua salía templada. Desde aquí, parte una canalización de época islámica: el Alcabor o canal de Bellús.
En este panel se informa de las características de esta canalización que llevaba el agua hasta la ciudad de Játiva que ha estado en funcionamiento hasta 1936. Se trata de una canalización de siete kilómetros con unas tuberías de cerámica de 84 cm de diámetro. A lo largo de la canalización podemos ver los respiraderos por los que se introducían niños para realizar labores de limpieza o sellado de juntas.
Seguimos pues ahora por el camino de las Aguas.
Este es uno de los respiraderos de la conducción de los que veremos varios a lo largo de este camino. Se puede apreciar que está cegado.
Mientras transitamos por el camino pudimos ver una pareja de garzas sobrevolando el río.
Desde el camino contemplamos el imponente perfil de la Peña del Aventador, por cuya base pasamos poco antes.
Nos queda un camino fácil y cómodo.
Llegamos a una zona donde confluyen varios paneles de información y paletas direccionales.
El primer panel es el que habla del Estrecho de las Aguas.
Y encontramos un segundo panel que nos informa del Paraje en el que nos encontramos. Se trata del Paraje Municipal de la Cueva Negra.
Seguimos el camino y pocos metros después encontramos un área recreativa.
El camino desemboca en el paraje del Molino Guarner y la Casa de la Llum.
Edificio del Molino Guarner.
Este panel nos informa de la necesidad ancestral de moler cereales y de los sistemas que se fueron utilizando. El molino Guarner y la Casa de la Llum han sido rehabilitados para ponerlos en valor. En el mismo paraje se encuentra la Casa de la Llum que fue utilizada para la producción de electricidad aprovechando la fuerza del agua.
Bonito enclave en el que podemos disfrutar del río Albaida.
Un puente cruza el río que aquí adquiere bastante anchura.
Molíno Guarner y Casa de la Llum desde la otra orilla del río Albaida.
Seguimos por el ancho camino que lleva hasta el paraje del molino Guarner desde Alboy.
Pasamos por la zona de aparcamiento.
Tras pasar el aparcamiento, seguimos esta paleta que nos dirige hacia la izquierda dirección a la Xopá d'Alboi.
Una señal informa de que el paraje al que vamos a acceder está de obras. Este panel no informa en que consiste la obra: "eliminación de especies invasoras y restauración y mejora de la calidad de la vegetación de ribera". En color verde la franja del río en la que se va a llevar a cabo la restauración.
El paseo transcurre junto al río.
Los chopos han perdido las hojas, pero las enredaderas rodean en su totalidad su tronco y sus ramas.
Cómodo y sencillo camino hasta Alboy.
Y las aguas del río que aquí transcurren tranquilas y remansadas.
Chopos desnudos flanquean el sendero.
"¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera,
espuma de la montaña
ante la azul lejanía,
sol del día, claro día!
¡Hermosa tierra de España!"
Antonio Machado
Saludamos al río Albaida en este último tramo.
"Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río."
Antonio Machado
Junto al camino nos saluda este laurel.
"A eso llaman triunfar: palmas y gritos,
algunos ramos de venal laurel,
y después... ¡El silencio y el olvido!
¿Y después? ¡Oh, qué horrible es el después!"
Agustina Andrade
El camino también pasa junto a la fuente de Xopà d'Alboi.
"Está la fuente muda,
y está marchito el huerto.
Hoy sólo quedan lágrimas
para llorar. No hay que llorar, ¡silencio!"
Antonio Machado
A escasos metros de la fuente salimos a una carretera que seguimos hacia la derecha.
Cien metros después vemos esta paleta que nos dirige hacia la izquierda por la escalera que vemos en la foto.
Subimos la escalera que nos sube por una estrecha senda de cien metros hasta el camino del ferrocarril.
Aquí estamos y ahora hemos de cruzar hasta el otro lado donde enlazaremos con el primer tramo que hicimos esta mañana y que nos llevará hasta el inicio de la ruta en el paraje de la fuente de Alboy.
Como al inicio, ahora en la vuelta volvemos por la misma senda paralela al camino del tren.
Vemos el apeadero de Alboy, en descanso hasta que el tren vuelva a pasar por aquí cuando hayan restaurado las vías.
Pasamos junto al lavadero y la fuente de Alboy, ahora con más luz que esta mañana cuando empezamos.
Y ponemos punto y final en el mismo lugar en el que empezamos pocas horas antes.
La cortedad de la ruta nos permitió estirarnos un poco para ir a almorzar a El Genovés. Almorzamos muy bien en el bar El Pati, donde fueron muy amables al servirnos después de haber apagado la plancha y estar a punto de cerrar, lo cual agradecimos de corazón.
Hemos terminado una ruta corta y sencilla que nos ha permitido retomar la actividad senderista para volver a recuperar las buenas sensaciones que nos permitan la realización de rutas más ambiciosas. Como comenté al principio "no hay nada que llegue a mucho que no empiece por poco".
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