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lunes, 22 de febrero de 2021

VÍA VERDE BENICÀSSIM-OROPESA (18/2/2021)


No siempre los días más nublados son los más grises. A veces un día soleado puede convertirse en un tiempo tormentoso. Sin embargo, en otras ocasiones, un día nublado puede volverse un día luminoso. Este es el caso que nos ocupa. En esta ocasión nos acercamos a Benicàssim a realizar la sencilla y corta VÍa Verde entre esta población y Oropesa del mar. Salió un día muy nublado, oscuro, feo...pero se convirtió en un estupendo día por dos motivos: primero, la ruta, aunque sencilla, suponía un paso más en mi recuperación; y segundo, porque significaba el reencuentro con los amigos de fatigas con los que tantos kilómetros hemos hecho y con los que hacía tantos meses que no coincidíamos. Por ello, fue un día para recordar. "Hay viajes que sólo podemos hacer solos" (Arturo Pérez Reverte, "La carta esférica"), pero otros muchos precisan de una buena compañía. Por ello, como dice un proverbio, "Disfruta hoy. Es más tarde de lo que crees".

Casi han pasado diez años desde que hice esta ruta por primera vez. La ruta, o más bien paseo, nos lleva a la vía verde que transcurre entre Benicàssim y Oropesa, en la Plana Alta (Castellón), turísticas localidades de la costa de Azahar, inaugurada a finales del 2009. Esta vía aprovecha el trazado del antiguo tren que unía estas poblaciones y que al quedar en desuso por el nuevo trazado, ha sido aprovechado, felizmente, como vía verde, que disfrutan multitud de personas, tanto a pie como en bicicleta. El recorrido es muy recomendable para pasear por su cómodo trazado y escasa dificultad. Además tiene el aliciente de discurrir paralelo a la costa, que en ningún momento perdemos de vista y nos proporciona vistas maravillosas de ella, recortada en muchos puntos, o con pequeñas y coquetas calas en otros. Por otra parte, la ruta permite, una vez llegados a Oropesa, pasear sus calles y playas completando el recorrido. Igualmente, a la vuelta se puede visitar el paseo marítimo de la playa de Voramar de Benicàssim y recrearnos en sus villas del finales del XIX y principios del XX, vestigios de una época de mucho glamour. 



Para acercarnos al punto de inicio, una vez llegados a Benicàssim, cruzamos su principal avenida de entrada y buscamos la playa de Voramar y el hotel del mismo nombre. A su izquierda, pasando bajo el puente metálico del tren, encontramos el hotel Palassiet, delante del cual hay una pequeña pinada que permite aparcar el coche.




Y como hacemos siempre ante de empezar nuestras rutas, posamos para la posteridad. De izq. a der. Ricardo, Emilio Romero, Rafa Lafuente y un servidor.



La vía verde, según indicación de los paneles, tiene una longitud de 5,5 km hasta Oropesa, y otros tantos de vuelta. Unos postes van indicando los kms a lo largo del recorrido. La vía verde la comenzamos en este punto. 


"El cielo, más gris aún
que la ciudad,
desciende sobre mí,
se apodera de mi vida,
traba mis arterias,
apaga mi voz..."

          Alfonsina Storni



Apenas comenzamos a andar nos encontramos con este área recreativa "del mirador els canons".




Al principio de la ruta encontramos puentes como el de la foto superior y pequeños túneles (más bien falsos túneles porque no están excavados en la roca sino construidos entre las paredes de la trinchera).



El recorrido transcurre por un camino de unos 4 o 5 metros de ancho. La parte derecha es de tierra. La izquierda de asfalto. La recomendación es que los peatones circulen por el tramo de tierra, ya que las bicis circulan por el asfalto.


A nuestra derecha llevaremos siempre el mar...


...y a la izquierda veremos las laderas de la montaña llenas de urbanizaciones que afean mucho el paisaje.


Encontramos en el corto recorrido dos torres vigía.
Estas torres formaban parte de un sistema de 18 atalayas a lo largo de toda la costa de Castellón cuya función era la vigilancia y defensa del litoral de los constantes ataques de los berberiscos en el s.XVI. Esta primera torre es la Colomera.



Antes de llegar a la torre vemos un sendero que pensamos que no llevaba a la torre, pero se queda en este promontorio rocoso sobre el mar en el que disfrutamos de la vista panorámica y nos hicimos esta foto (foto de Emilio Romero).


Metros más adelante, otro tortuoso y empinado sendero ascendía hasta la torre, esta vez sí. Aquí también la preceptiva foto (foto de Ricardo Vivó).



Costa un tanto recortada.



La batida constante de las olas esculpe curiosas formas a las rocas.



Encontramos tajos en la montaña como el que vemos en la foto en muchos tramos del recorrido.
Las tres fotografías anteriores están tomadas desde la base de la Colomera. 



Este es el tajo que veíamos desde la Colomera, ahora pasando por él.


Y la neblina y las nubes, que no levantaban y no nos permitían disfrutar al cien por cien del  paisaje.


Algunos pinos rastreros nos muestran la fuerza que la naturaleza tiene con cualquiera de sus elementos (agua, aire, fuego...), los cuales modelan y configuran su forma tan peculiar.

"Canta en la punta del pino
un pájaro detenido,
trémulo, sobre su trino."

                 Octavio Paz



Costa recortada en este tramo, cuya belleza vemos empobrecida por el persistente color gris del cielo.



Pero nosotros caminamos plácidamente, poniéndonos al día después de tantos meses sin vernos.


"El mundo es un barco en viaje de ida, y ese viaje no tiene regreso" (Arturo Pérez Reverte, "La carta esférica").


"El mar, el mar y tú, plural espejo,
el mar de torso perezoso y lento
nadando por el mar, del mar sediento:
el mar que muere y nace en un reflejo."

                                         Octavio Paz



Aproximadamente en el kilómetro tres de la vía, encontramos el acceso a la segunda torre: la Cordada.



La subida a la Cordada es mucho más fácil que a la Colomera.


Esta torre está restaurada y en tiempos de normalidad es posible su visita. Esta torre metálica de caracol da acceso a su interior.




Posando en el exterior.



Una pena que el día tan gris nos haya privado del azul intenso del cielo y el mar.



En el kilómetro cuatro nos encontramos con este túnel. Tiene aproximadamente quinientos metros de longitud. 



A la entrada del túnel encontramos este enlace de senderos, concretamente el SL-CV 170, que permite bordearlo por la izquierda o por la derecha y salir al otro lado. Hace diez años estaba en proyecto. Hoy es ya una realidad que abre la posibilidad de realizar una pequeña variante mucho más atractiva.



Nosotros, dadas mis circunstancias, decidimos cruzar el túnel que se encontraba iluminado. Parece ser que en ocasiones puede fallar el alumbrado y sería necesario llevar linterna.



Apenas salimos del túnel, a mano derecha subiendo un corto sendero encontramos una pequeña zona de picnic que se asoma al puerto deportivo de Oropesa.



Es el sitio ideal para el almuerzo que ya va siendo hora. Y como se aprecia, hay de todo. No es bueno privarse de nada.



Dispuestos para el ataque (foto de Ricardo Vivó).




"Hasta en la nube más oscura hay una hebra de luz" (sentencia hindú).



Cruzamos el puente de los Vizcaínos, ya a pocos metros de llegar hasta el final de la vía.




Y en este punto, termina la Vía Verde.




En nuestro caso, bajamos hasta la playa de la Concha, para pisar su arena y hacer alguna que otra foto....



... como estas casetas vestidas de arco iris.



Y tras la corta visita a la playa, toca desandar el camino andado.



También encontramos paneles con información de especies botánicas que encontramos durante el recorrido.



Y los que estamos acostumbrados a esto, sabemos que volver por el mismo sitio no es sinónimo de repetición, sino que es como una continuidad de lo andado en la ida porque la visión es diferente. Otras imágenes y otros matices harán que la vuelta sea distinta.


El Mediterráneo nos sigue acompañando.

"Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso..."

                 Idea Vilariño



"Cielo y mar
Cielo y mar. Un barco solitario
Cielo y mar

Cielo y mar
Cielo y mar. El horizonte en torno
Cielo y mar

Cielo y mar
Cielo y mar. Brusco rumor de olas
Cielo y mar"

                   Alfredo Mario Ferreiro  


Para mi pobre cuerpo dolorido,
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,
para mi amarga vida fatigada...
¡El mar amado, el mar apetecido,
el mar, el mar, y no pensar nada...!

                      Manuel Machado




Y de nuevo, la Colomera. Esta vez no subiremos pasaremos de largo llevando con nosotros el recuerdo de lo visto a la ida. Ya nos queda menos.



"En mi verso soy libre: él es mi mar.
Mi mar ancho y desnudo de horizontes..."

                                       Dulce María Loynaz


Alguien dijo que todo es relativo. Aquí un ejemplo evidente: el que a la ida era el primer túnel, ahora es el último. Ciertamente, todo es relativo. Aprendamos a vivir con la relatividad, evitaremos muchas discusiones.



Benicássim a la vista: la playa del cielo. Ya casi estamos.

"Cada día que pasa,
cada día,
es más corto el camino
de regreso."

      Meira Delmar



Y la zona donde hemos aparcado ante nosotros, marca el fin de la ruta realizada. Punto y final. O mejor, punto y seguido.

"Este día es tu día y no volverá. Haz de él tu mejor tesoro y no te lamentes cuando haya escapado" (aforismo zen).

También puedes ver:

La ruta en el mapa




La ruta en Wikiloc

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Película



6 comentarios:

  1. M'alegre molt vore que ja tornes a caminar. Sense pressa però sense pausa, d'ací quatre dies a pujar muntanyes.
    A seguir així.

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    1. ¡Hola, Xavier! Gràcies pels teus ànims. Aixó fem, anem poquet a poquet per anar després com toca.
      Salutacions.

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  2. Buenos días Emilio, me alegro mucho que vayas recuperándote, y espero que nos veamos pronto en la montaña.
    Un saludo y hasta siempre.

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    1. ¡Hola, Pepelik! Muchas gracias por tus palabras. Yo también espero como agua de mayo volver a la montaña y encontrarme con buenos amigos como tú.
      Un saludo.

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  3. Hola Emilio: Una agradable mañana con el ánimo de pasar un buen rato estirando las piernas y con buenos paisajes. Recomendable para familias aunque no sean muy andarinas. Saludos.

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    1. ¡Hola, Emilio! Ruta cómoda y sencilla, pero muy vistosa que aemás tuvo el aliciente de nuestro reencuentro "senderil" después de tanto tiempo sin juntarnos.
      Un abrazo.

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