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jueves, 30 de agosto de 2018

BAÑOS DE TREDÓS/VIELLA (5ª ETAPA TOUR DELS ENCANTATS, 18/7/2018)

Nos disponíamos a cerrar el círculo, tras la pirenaica y preciosa ruta del día anterior, con una ruta más suave y menos montañera cuya la última parte tenía un tramo común a la del primer día. Pero no podemos despreciar ninguna de las etapas de esta preciosa travesía ya que todas ellas tienen valores suficientes para considerarlas interesantes y recomendables cien por cien.



5ª ETAPA BAÑOS DE TREDÓS/VIELLA
KM 22,92
DESNIVEL POSITIVO 384 M
DESNIVEL NEGATIVO 1159 M

TIEMPO TOTAL 7H 44'



La mañana se presentaba espléndida. 
Tendríamos un excelente día, aunque la etapa era larga.


En la explanada frente al hotel encontramos a este can que curiosamente vimos el día anterior en el Port de Caldes y pensamos que venía con un grupo de senderistas. Pero nuestra sorpresa fue cuando a la tarde, horas después de haber llegado nosotros, lo vimos con andar tranquilo y sosegado aparecer en solitario por las inmediaciones del hotel. Parece pues que se trata de un perro solitario que debe conocerse muy bien la zona y va de un sitio para otro cambiando de compañía.



Tras un buen desayuno como vino siendo habitual en toda la travesía, nos dispusimos a realizar la foto de grupo de esta bonita y última etapa.



Tras la foto, iniciamos la ruta siguiendo un camino paralelo al río Aiguamòg.



Metros después pasamos delante de este altar dedicado a la Virgen de Baños.



Saldremos a una pista y cruzaremos este puente para seguirla a la izquierda.


Como siempre que encontramos un panel informativo, nos entretenemos a leerlo porque siempre sacamos datos interesantes del entorno y la zona en la que nos encontramos.


La pista (camino de Pòrera) nos irá subiendo de manera muy progresiva hasta Pòrera donde alcanzaremos la mayor altura de la etapa de hoy.



Siempre recomendamos detenernos de vez en cuando y volvernos para ver de dónde venimos. De esta manera disfrutamos mucho mejor la ruta y el paisaje, como podemos apreciar en la foto. En el fondo del valle, solitario, el hotel de Baños de Tredós, donde pasamos la noche. El telón de fondo no puede ser más espectacular.



Cogemos algún empinado senderillo que nos ahorra alguna cerrada curva.


Salvamos esta cerca metálica y la volvemos a cerrar.



La senda no ha dejado de ascender, pero poco a poco la pendiente se suaviza y permite un avance agrupado en el que una amena y variada conversación acompaña el camino.



Seguimos girándonos hacia atrás para disfrutar del escenario, que nos vuelve a la memoria la etapa de ayer. 


La pista termina y nos adentramos en una pinada que ocupa un terreno llano y con bastante agua, lo que hacía que tuviéramos que buscar el mejor sitio para pasar sin mojarnos demasiado las botas.



Caminar por el bosque es agradable, pero la gran cantidad de agua hacía algo incómoda la travesía.



Alcanzamos la herbosa meseta de Pòrera. Aquí caminaremos cómodamente por la blanda y verde hierba.


Desde esta bonita atalaya, volvemos de nuevo la vista atrás. Una gran paz y una gran tranquilidad invade nuestro espíritu. Aquí somo felices. En esta pradera alcanzamos la cota más alta de la ruta, unos 2023 msnm.


Hemos alcanzado la máxima altitud del día en algo más de tres kilómetros. El resto de la etapa será pues de constante descenso hasta volver a Viella. Antes paramos a descansar un poco y reponer fuerzas. Lo más difícil ya está hecho.



Desde el punto más alto iniciaremos una bajada con bastante pendiente, más suave al principio, por el Camino de Pòrera que nos llevará hasta el valle de Ruda, que ya conocemos de la primera etapa. 


El sendero está má o menos marcado. Vamos siguiendo marcas de un PR.


Caminamos, caminamos, caminamos...por un terreno relativamente plano, blando, entre pinos y vemos este camino tan amplio y lo seguimos y nos damos cuenta enseguida que nos hemos saltado el desvío a la derecha de un senderillo que nos bajará vertiginosamente hasta el valle de ruda.


Este era el senderillo que nos había pasado de largo.


Otra mariposa similar a la que se posó en mi mano en la primera etapa, aunque esta vez prefirió esta llamativa flor.

La bajada tiene mucha pendiente y es muy frondosa con numerosos tramos en los que apenas penetra el sol, como éste de la foto.


Ya tenemos a la vista los primeros tejados de Baqueira 1500 y el valle de Ruda.


Salimos a la pista que cogemos a la izquierda.


En esta ocasión no entraremos en Baqueira. Nos limitaremos a verla desde enfrente.


Ahora nos queda un cómodo paseo por un amplio camino.
A partir de aquí iremos pasando por las diferentes localidades que pueblan el valle: Tredós, Salardú, Unha, Gessa, Garós, Casarilh y finalmente, Viella de nuevo.


Antes de entrar a Tredós, el río Aiguamòg se junta con las aguas del Ruda y el Garona.


Entramos en el precioso pueblo de Tredós.
Una gran paz se respira en el ambiente.


El Garona va cogiendo mayor consistencia.


Nos entretenemos disfrutando de algunas construcciones originales de las casas de este valle.
Aprovechamos para almorzar en un bar muy particular.


Retomamos el camino tras el almuerzo.
Un bonito y sombrío camino nos acercará a Salardú.


Entramos al pueblo por la C 28 y seguimos por la calle de la derecha en subida.


Pasamos por delante del monumento a "Era Querimònia", la Carta Magna del Valle de Arán, representada por esta escultura femenina.


Salimos de Salardú por esta calle a la izquierda y que nos llevará hasta Unha.


Y entramos en Unha justamente por donde salimos de la población en la primera etapa: la 
Casa de Brastet de 1580 .


También volvimos a refrescarnos en esta original fuente.


El recorrido nos llevará ahora hasta Gessa.


Vista atrás sobre Salardú, en la que destaca el campanario de la iglesia de San Andrés.


Seguimos nuestro cómodo camino ahora para llegar hasta Gessa.


Entramos en Gessa.


Otra vista atrás sobre el valle. El verde impera en el paisaje junto con el color negro de las pizarras de los tejados.


Como veis, la tranquilidad es la tónica general que encontramos en estos bellos pueblos del Valle de Arán.


Pasamos de nuevo también por delante de la iglesia de San Pedro.

Esta puerta llena de aldabas la pongo como ejemplo de que aunque vuelvas a pasar de nuevo por un lugar por el que ya habías pasado antes, siempre encuentras algo que te había pasado desapercibido.


Salimos de Gessa.


Nuevamente, un bonito camino nos va a llevar a la siguiente población.


Salimos a la C 28 que vertebra y une todas las poblaciones del valle.
Cruzamos.


Cruzamos este puente sobre el Garona.


El Garona también vertebra este bonito y verde valle.


Y entramos en Arties, localidad que nos encanta.


Se respiraba un ambiente de fiesta. Las girnaldas avisaban de ese ambiente festivo.



Cruzamos prácticamente toda la población atravesando limpias y empedradas calles.


El Valarties aporta su caudal en esta población al Garona. 



Y seguimos recreándonos en bonitas casas que nos recuerdan las de otras latitudes.


Saliendo de Arties pasamos bajo el elegante campanario de la iglesia de Santa María.


Y esta torre es parte del castillo que aquí se encontraba.


Salimos de Arties pasando por las piscinas termales con agua a 39º en las que nos hubiera gustado darnos un baño, pero aún nos quedaban kilómetros por delante y no queríamos entretenernos mucho. La sombra nos ayuda a sobrellevar el calor que aprieta con ganas.


El camino va paralelo al Garona y lo llevaremos como compañero de camino hasta Garós.


Cruzando la carretera y subiendo por la pista cementada accederíamos a Garós.


Pero antes de hacer eso, vemos que es hora de comer y cuando el hambre aprieta hay que comer. Buscamos esta sombra junto a la carretera para ese descanso necesario.


Y pasamos por Garós, que también tiene un gran encanto como puede apreciarse.


En cualquier rincón encontramos motivos para entretenernos haciendo fotos.


Y salimos de Arties junto a la románica iglesia de San Julián.



Salimos bordeando el sobrio edificio.


Como sucedía con la puerta de las aldabas, esta ventana abierta en el muro lateral de la iglesia atrajo al objetivo de nuestra cámara.


A la salida de Arties volvemos a pasar por el cementerio medieval.


Desde la altura de la senda, se abre esta bonita vista sobre el valle.


Reconocimos enseguida este original edificio. Se trata del hotel Tuca, en Betren. 
Nos alojamos en él en una anterior travesía.


El último tramo de la etapa de hoy ya lo conocíamos ya que es el mismo que el de la primera etapa.



Las vistas son estupendas y animan los últimos kilómetros.



Escunhau en la foto.



Entramos en la última localidad antes de llegar a Viella: Casarilh.



Pasamos junto a la iglesia de Santo Tomás o San Martín.



Nuevamente, un adornado camino nos acompaña en este último tramo de la etapa.




A la otra orilla del Garona, Escunhau, por el que no pasaremos.



Acercamos con zoom la iglesia de San Pedro.



Y el Garona en su camino hacia Francia, pero pasará antes por Viella.



Disfrutamos de bonitos y sombríos tramos de camino.



A lo lejos alcanzamos a reconocer, por encima de Viella, el edificio del Parador de Turismo.



El camino lleva a esta bifurcación. Por la derecha, llegaremos al punto junto al Palacio de Deportes de Viella donde empezamos la travesía. Por la izquierda iremos a Betren y desde aquí a Viella. Yo tomé el camino de la derecha. Es resto del grupo lo hizo por la izquierda.



Enseguida vemos Viella ante nosotros.



Y de nuevo, la paleta en la que iniciamos nuestra andadura hace unos días.



Edifico del Palacio de Deportes de Viella.


Buscamos la avenida principal de entrada a Viella: Avenida deth Pas d'Arró.




Esta es la arteria principal por la que transcurre el final de nuestra etapa.



Ayuntamiento de Viella.


El caudaloso río Nere.


Últimos metros antes de llegar de nuevo al hotel Viella, donde nos alojamos el primer día y donde vamos a hacerlo el último.


Antes de subir a nuestras habitaciones, foto de grupo para dar por terminada exitosamente esta extraordinaria travesía



Aquí descansaremos la última noche.

Tras un merecido descanso, un paseo con celebración incluida por las calles de Viella y la cena en el hotel, nos retiramos a nuestros aposentos a dormir. Lo hicimos y pasamos la noche soñando con todos y cada uno de los momentos, paisajes, vicisitudes... vividos durante estos días. Por la mañana, los sueños se desvanecieron y la realidad se imponía. Habríamos de regresar al día a día, a la monotonía, a la "normalidad". Pero nos queda la ilusión de volver cuando podamos y la satisfacción de haber podido terminar con éxito esta bonita travesía. Y apuntar, para finalizar, que aún sigo soñando con esos preciosos y maravillosos paisajes que hemos cruzado a pies.


Objetivo conseguido. Antes de regresar, el grupo posa orgulloso y muy contento de haber terminado la travesía con éxito.



Y este es el diploma que lo organización otorga a los senderistas que realizan la travesía.
Debajo el carnet del forfait con los hoteles de pernocta de la ruta.


Enlaces relacionados.




La ruta en el mapa.



La ruta en Wikiloc.


Powered by Wikiloc



Película.


7 comentarios:

  1. Hola Emilio.

    Bonito cierre para esta intensa travesía, recuperando al final el encanto de la arquitectura de los pequeños pueblos de la Val d'Aran. Otra travesía más a la saca, y con ella un buen cúmulo de experiencias que sumar a las vividas en anteriores travesías, y una nueva camiseta jajaja. Enhorabuena los ocho por completar esta ruta, y gracias a ti por haberla compartido y habernos tenidos "encantats" mientras la leíamos.

    Un abrazo.

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    1. ¡Hola, Dani! Un bonito y tranquilo final de travesía que nos dejó un buen sabor de boca, invitándonos a volver el año próximo. Esto crea adicción y es muy difícil de desintoxicarse. Intentaremos volver, aunque mi rodilla izquierda ha quedado bastante tocada y ya veremos en que acaba la cosa. Creo que tendré que estar una temporada en el dique seco. Es el tributo que me toca pagar, pero "que me quiten lo bailado".
      Un abrazo.

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  2. ¿Qué tal Emilio?
    Hermoso "fin de fiesta" en ésta, última ruta que completaba la travesía de los cinco días de marcha con sus aventuras, vicisitudes y vivencias, todas ellas muy interesantes, sin desperdicio y dignas de mantener en la memoria, en las retinas. La pena es que como todo lo que empieza, termina, pero nos quedará el buen recuerdo de los tan buenos momentos vividos, excelentes paisajes, buen clima, buen tiempo (salvo un día) y magnífica compañía. Un abrazo.

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    1. ¡Hola, Emilio! Efectivamente, todo acaba. Pero por eso mismo, todo vuelve a empezar de nuevo. Esperemos que en nuestro caso sea así y podamos volver el año que viene, aunque mis rodillas empiezan a quejarse mucho y no sé hasta cuando aguantarán travesías de este tipo.
      Un abrazo.

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  3. Enhorabuena Emilio.

    Aunque esta última etapa comparta gran parte del itinerario de la prompri jornada, como bien dices, siempre hay detalles que se nos pasan la primera vez. Para mí lo único que le falta a esta travesía son los trayectos en coche, por lo demás genial!

    Un saludo

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  4. ¡Hola, Eduardo! Aunque un tramo lo conocíamos de la primera etapa, encontramos elementos inadvertidos y la visión en otra dirección diferente que nos proporcionó una visión diferente. En cuanto a los tramos de coche, si sigues el "itinerario oficial", sólo necesitarías el desplazamiento a Espot en Land Rover y este también lo puedes evitar si te quedas en el refugio de Ernest Mallafré. El desplazmiento a Cavallers vino obligado al cambiar el itinerario oficial porque la última etapa ya la conocíamos de anteriores travesía y no queríamos repetir, teniendo que cambiar dos etapas. En todo caso, disfrutamos de lo lindo con Land Rover incluído.
    Saludos.

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  5. ¡Hola Emilio!

    Muchas felicidades por haber terminado esta preciosa ruta y por habérnosla mostrado.
    Poco a poco vas completando un montón de travesías pirenaicas, a este paso te vas a quedar sin travesías por realizar y os va a tocar inventaros una propia, que de seguro que con vuestro bagaje no tendríais problema en diseñar.

    Un abrazo.

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