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lunes, 21 de mayo de 2018

SIETE AGUAS: PINTURAS RUPESTRES, PICO SANTA MARÍA (19/5/2018).

Esta semana buscábamos una ruta próxima a casa que nos permitiera volver a comer. Siete Aguas era un lugar ideal para ello. Nos acercaríamos al pico de Santa María, un vértice geodésico de 1138 msnm, aunque se encuentre, por poco, en el término municipal de Chiva, siendo su máxima altura. Aprovecharíamos para acercarnos al abrigo que guarda unas pinturas rupestres neolíticas que se encuadran dentro de las llamadas pinturas rupestres de arte levantino en el barranco de las Colochas, también curiosamente en término de Gestalgar.


Tras mirar varias posibilidades nos decantamos por un track de Juane Alemany que seguimos prácticamente en su totalidad salvo un corto tramo en el que bordeamos una loma por la izquierda en lugar de hacerlo por encima de ella.



Cuando visitas sierras como la de Santa María, nos acude una reflexión que nos lleva a clasificar las sierras, al menos, en dos grandes grupos. Un grupo sería el de las sierras populosas y concurridas, con bullicio, con senderistas recorriéndolas habitualmente...; mientras otro grupo estaría integrado por esas sierras silenciosas, solitarias, escasamente visitadas, tranquilas...En el primer grupo podríamos incluir sierras muy conocidas como Espadán o la Calderona, entre otras. En este segundo grupo incluiríamos sierras menores como esta de Santa María, o la sierra de Chiva, por poner dos ejemplos. En ambos casos, disfrutamos cien por cien de ellas, pero en las del segundo grupo, nuestras sensaciones son diferentes. Pensamos en una soledad casi siempre inmerecida, en un olvido injusto a todas luces. ¿Por qué son menos visitadas estas sierras "menores"? No sé la respuesta. Solo sé que todas tienen alguna particularidad que las hace singulares y todas tienen motivos más que suficientes para ser visitadas y conocidas. Este es el caso de la sierra que hemos visitado. A pesar de su sencillez, hemos encontrado alicientes más que sobrados para mostrarla y hablar de sus cualidades para que sea más visitada. A las excepcionales vistas que se disfrutan desde el pico de Santa María, hemos de valorar su silencio, la serenidad que se respira, su soledad... Un sentimiento de simpatía te surge ante sierras sencillas y poco ostentosas como ésta.

Antes de dirigirnos al punto de inicio, nos acercamos a la población de Siete Aguas para tomar un café. De paso, hicimos alguna foto como esta de la famosa fuente de Los siete caños.


Tampoco podía faltar una foto del estanque que se encuentra enfrente de la fuente.


Algún que otro pato, madrugador como nosotros, salió a saludarnos.


Tras el reconfortante café, nos dirigimos hacia el paraje de la fuente de la Vallesa. Para ello, cogemos la carretera que parte junto al cuartel de la Guardia Civil y que por una estrecha y serpenteante carretera (el camino de Gestalgar) nos llevará hasta la fuente.


Esta bonita chopera enmarca un verde paraje que contrasta con el paisaje circundante, más austero y con escaso arbolado.


La fuente de la Vallesa, con un agua fría estupenda, donde podemos llenar nuestra botella.


En tan bello paraje, la inevitable foto de grupo.
De izquierda a derecha: Ricardo, Eduardo, Rafa y servidor.


Caminamos unos metros por el camino pero lo abandonamos enseguida a la derecha por esta vaguada para evitar una gran curva. 


La vaguada sale al camino junto a una casa. Seguimos por el camino unos trescientos metros.


A nuestra izquierda, vemos la sierra de Santa María.


Al cabo de unos trescientos metros, giramos por este camino a la izquierda.


Pasaremos junto a esta cadena. El camino sigue siendo muy evidente.


El camino llega a este punto en el que se difumina.
Aquí tomaremos a la derecha más o menos campo a través, aunque se aprecia un senderillo más o menos evidente. 

Este tramo es muy cortito y se hace fácil.


Y en pocos metros nos saca al camino que seguiremos a la izquierda.


El camino es amplio. Un excelente sol y una buena temperatura nos acompaña.


Vamos a ir rodeando la sierra por el oeste, en ascenso suave y sostenido.


A nuestra izquierda, el Tejo se hace evidente.


Acercamos su cima con el zoom. Aún no hemos visitado esta cima. 
Se encuentra anotado en ese limbo senderista en el que tenemos apuntadas esas ruta pendientes que esperan ver la luz algún día.


 Hacia el noroeste, la sierra de los Cinco Pinos también asoma frente a nosotros. 
Hicimos allí una bonita ruta hace un tiempo:
Pico Cinco Pinos.


El Burgal, que tampoco hemos visitado, nos impide ver el Ropé.


Llegamos a este pilón donde confluyen los término de Siete Aguas, Chera y Gestalgar.


Ricardo nos inmortaliza en él.
A partir de aquí caminaremos un tramo por el término municipal de Gestalgar.


El Burgal.


Tras pasar el pilón, el camino más o menos amplio, se convierte en senda que se adentra en el barranco de las Colochas.


En un punto del barranco dejamos un momento el sendero y por la izquierda buscaremos el abrigo de las pinturas rupestres.


En pocos metros, en el interior del barranco, encontramos el abrigo protegido por una reja.



Como sucede en otros muchos abrigos de la Comunidad, las pinturas se encuentran muy difuminadas y nos cuesta ver y mucho menos interpretar las manchas que vemos. Estas serían los dibujos que mejor se aprecian.


Una foto de grupo atestigua nuestro paso por las pinturas rupestres (Foto de Ricardo Vivó).


Volvemos por el corto y bonito tramo del barranco al sendero que llevábamos.


Hemos encontrado en este tramo señales de PR. Nos ha llamado la atención que se encontraban pintadas horizontalmente al sendero en lugar de estarlo en la dirección del sendero.


Pero también poco después de volver al sendero tras ver las pinturas, giraremos a la derecha para buscar ya más seriamente la cima de Santa María.


En las laderas del Burgal vemos curiosas formas en las rocas calcáreas.


En el sendero que nos llevará hasta el vértice de Santa María, encontraremos puntos amarillos que nos marcarán el camino a seguir.


Nos enfrentamos al tramo de mayor pendiente de toda la ruta.
Aunque es una pendiente muy llevadera.

Aquí también vemos curiosas formaciones rocosas bordeando la cima.


Cuando nos giramos para descansar o ver el camino seguido hasta aquí, vemos emerger cual ballena en el océano, la afilada proa del pico Ropé, que también visitamos hace tiempo.


Un giro a la izquierda nos pone enfrente del vértice, que ya vemos a nuestro alcance.


Pero seguimos parando y oteando el horizonte en busca de cimas conocidas:
El pico del Remedio, en término de Utiel.


Nos acercamos al último tramo de la subida.


Cada vez vemos el Ropé desde más arriba.


Para subir hasta el vértice, hemos de hacer una pequeña y fácil trepada por esa pequeña muralla de roca en la que se asienta el poste. Por cierto, su base está muy deteriorada.


Vértice geodésico de Santa María (1138 msnm).
Como comenté en la presentación, el vértice se encuentra en el término municipal de Chiva, siendo la mayor altura del mismo.


Foto en el vértice.


Y la de grupo.


En tan impresionante atalaya, nos decidimos a almorzar.




El Remedio (Utiel).


El Tejo (Requena).


El Ropé.


El Remedio (Chelva).


En la cima frente a nosotros, captamos estos cuervos reposando.


Nos toca descender para seguir la ruta.


Base del pico.


Ahora caminaremos pasando por un cordal con cimas hermanas del Santa María, alguna la rodearemos. La primera cima que pisamos está marcado con este hito que no es otra cosa que un pilón de término en el que confluyen los de Chiva, Siete Aguas y Gestalgar


Apenas bajamos de esta cima, encontramos un abrigo.


Bonitas vistas nos acompañan en este tramo.


Otras cimas las bordeamos. Esta por la derecha, por ejemplo.


Seguimos bajando.


Pasamos también por la base de este puntal donde nos llama la atención, ese "Frare" o monolito de extraña forma.


Vistas hacia este altiplano entre la sierra de Santa María y la de los Bosques.


Más de cerca este curioso monolito con forma ¿de sapo?


Caminamos ahora por terreno incierto. 


Vista hacia atrás de los puntales que hemos ido sorteando.


El último puntal lo bordearemos por la izquierda en el tramo más confuso de toda la ruta en el que no hay sendero ni camino definido, por lo que caminaremos campo a través por terreno de monte bajo, por lo que no nos será especialmente difícil avanzar hasta que encontremos de nuevo el camino que nos devolverá al inicio de la ruta.


Reconocemos también el pico Hierbas en la sierra de Chiva.


La cima acercada con zoom.


 Los últimos kilómetros transcurren por camino, ya sin pérdida.


Un último esfuerzo nos llevará hasta la fuente de la Vallesa.


La fresca chopera nos acompaña en los últimos metros.
Un buen trago en la fuente aplacará nuestra sed.
Una bonita y solitaria ruta hemos terminado en este bonito paraje. Nos vamos con muy buenas sensaciones y con ganas de repetir rutas por estas sierras más tranquilas y menos concurridas que otras.


Empezamos el día en Siete Aguas con un café.
Ahora tocaba despedir la mañana con una cervecita, que el calor apretaba de lo lindo.
Y a casa, con renovados ánimos y con otro objetivo cumplido.



La ruta en el mapa.



La ruta en Wikiloc.


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Película de la ruta.



4 comentarios:

  1. Hola Emilio. Muy buena reflexión sobre la masificación de unas sierras y la poca afluencia que tienen otras. Coincido completamente contigo en que cada sierra tiene su particular característica, por pequeña que sea, que la hace diferente de las demás. En este caso de la Sierra de Santa María es la riqueza geológica, y ese ambiente tan alpino de la zona alta, más esas pinturas lo que la hace especial, y que te hace regresar a casa, a mi mi pasó igual, con unas grandísimas, y solitarias, sensaciones. Un abrazo.

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  2. Hola Emilio
    Buenos recuerdos de esta sierra y como nos muestras en ese recital de fotos, exageradas vistas por todas partes, por esa parte también tenemos mucho para "patear".
    Que bien sienta esa cervecita del final de ruta y que cierto es eso de volver con los ánimos renovados y además con las pilas cargadas para la próxima semana.

    Un abrazo
    Jose
    TROTASENDES BENICALAP

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  3. ¡Hola Emilio!

    Tal y como dices, cada sierra tiene su encanto y sus particularidades.
    Yo prefiero estas sierras más solitarias que te permiten estar más en sintonía con el entorno gracias a la tranquilidad que se respira.
    Que grande esa cerveza de final de ruta, vosotros si que sabéis como acabar bien una ruta!!!

    Un abrazo.

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  4. Hola Emilio...
    Una gran ruta en una sierra,de las poco transitadas,como apuntas.
    Gracias por seguir mi track...jejeje.En su día,cuando la hicimos,trate de hacerla lo mas circular posible,sobre todo en esa parte inicial,ya que había visto que tenia un largo tramo lineal.Acertada fue esa búsqueda y por supuesto la ruta te deja buenísimas sensaciones.Toda esa senda que te aproxima al barranco de las Colochas,es magnifica,con muy buenas vistas.El abrigo de las pinturas,le da ese encanto ''histórico'' a la ruta y desde luego,tanto la subida hasta el Santa Maria,como la bajada hasta enlazar con la pista,le dan un grandísimo atractivo,con estupendas vistas,aunque hay que evitar los días de mucho calor,sin duda es una ruta muy recomendable y cerca de casa.

    Un abrazo.

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