Seguidores

martes, 5 de mayo de 2026

SIERRA DE ENGUERA, FUENTES: HUESCA,PILONES,LA CAPA,BENICAEZ (2/5/2026)

 


“Porque todos hemos visto que ni el mal es puro ni lo es el bien, y no hay bien que no tenga un poco de mal, y un mal, otro poco de bien, ni libro tan malo que no contenga algo bueno.” (bachiller Sansón Carrasco en “Al morir Don Quijote” de Andrés Trapiello). Este pensamiento lo podemos aplicar a la ruta que os voy a describir. Siendo en general una bonita y estupenda ruta por la zona por la que transcurre, tiene elementos que no la hacen perfecta. Pero os aseguro que, como los libros, no hay ruta tan mala que no contenga algo bueno o viceversa.

Se trata de una ruta en un entorno agreste y poco transitado que nos permite ver algunas fuentes, pozos y balsas de la zona. El recorrido transcurre por pistas y sendas. Algunas de estas últimas se encuentran muy cerradas de vegetación y está casi perdidas y requieren de ir mirando el track para seguirlas y no perderse. Pasaremos por la fuente Huesca, la de Pilones (es la que más cuesta de llegar debido a lo cerrado del camino y la cantidad de agua del terreno. Pienso que se puede obviar y ahorrar algo de distancia). A continuación el pozo de Cebolleja (después de un tramo de senda bastante perdido e intrincado). Tras salir luego a una pista, llegamos a la Casa Cebolleja que tiene una carrasca de más de trescientos cincuenta años. Nuestra próxima fuente será la de La Capa, junto a la pista por la que transitamos. Un poco más adelante nos desviaremos unos centenares de metros para acercarnos a la fuente de Benicaez. Pasaremos luego por la Casa La Cebolla y tras visitar la balsa profunda llegaremos al punto de inicio donde finalizaremos la ruta. En resumen, recorrido en un bonito entorno con excelentes pinadas y el aliciente de poder contemplar la encina centenaria de la Casa Cebolleja, con más de 350 años que merece una visita y sólo por eso ya vale la pena la ruta. Recomendar llevar el track y estar pendiente de él en todo momento porque no es una ruta homologada y hay algunos tramos de sendero perdidos que precisan de esta ayuda.


En la pista forestal del Alto de la Rosa iniciamos nuestra ruta. Acabamos de ver una pareja de jóvenes ciervos que han huido ante nuestra presencia. No pudimos fotografiarlos. El terreno está blando debido a las lluvias del día anterior. El cielo está gris y se espera una mañana tristona. Esperamos que no nos llueva.


Como hacemos habitualmente, posamos para la posteridad. De izq. a der. Rafa Lafuente, servidor y Emilio Romero.


Iniciamos cómodamente la ruta por una amplia pista, aunque las botas se nos llenan de pegajosa arena que hace que nos pesen como si estuviesen hechas de plomo.


Un pequeño hito que pasa casi desapercibido nos invita a desviarnos por senda. 
(foto de Emilio Romero)

"Te arrancaron, Esfinge de granito,
las alas, y tu cuerpo las arenas
cubrieron, y de entonces nos condenas
en la senda que lleva al infinito
marcándonos fatal el postrer hito,
a clavar nuestra planta en las almenas
de tu frente, perdiéndose entre penas
de vanidad de anhelo nuestro grito."

                  Miguel de Unamuno


El sendero está algo cerrado y se intuye más que se ve. La vegetación está mojada por la lluvia y no tardamos en tener nuestras piernas y botas empapadas.


La lechetreznas parecen estar llorando. 
Sus frágiles hojas están llenas de lágrimas que así nos lo hacen saber.

"Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
el tormento infinito que te debo ocultar,
te diré sonriente: «no es nada... Ha sido el viento».
Me enjugaré una lágrima... ¡Y jamás lo sabrás!"

José Ángel Buesa

El entorno es precioso. La vegetación es abundante y cierra en muchos tramos el sendero. Los aromas emanan de las plantas mojadas por la lluvia del día anterior. (foto de Emilio Romero)


Las jaras negras abundan en todo el recorrido y resaltan entre el verde de la vegetación con ese blanco impoluto de sus pétalos y esos estambres de un amarillo intenso que contrastan con los pétalos.

"Ponte de blanco, Blanca, para
ver en el monte la flor de la jara.
Flor de la jara, que hoy floreces
blanca, estrellada de carmín
a la mañana, ¡cuántas veces
te he recordado en mi jardín!"

Juan Ramón Jiménez

Dejamos el camino que llevamos para seguir por una ancha pista hacia la fuente Huesca. Es un recorrido de ida y vuelta. Pero vale la pena acercarse.


Antes de llegar al área recreativa de la fuente Huesca hay un pequeño aparcamiento.


El paraje es muy bucólico y tranquilo. Encontramos mesas de picnic.


Fuente Huesca. 
Un cartel avisa de que el agua no está clorada, pero está muy fresca y cargamos las botellas.


Una balsa recoge el agua que mana de la fuente.


También hay un refugio forestal.


Volvemos sobre nuestros pasos y la belleza del lugar nos lleva a una reflexión.

"Dan vida a mi mediano pensamiento
el ver un pino y una fuente clara
en esta soledad que el alma adora."

Luis Carrillo y Sotomayor


Tras volver al camino inicia, después de recorrer quinientos metros, llegamos a este cruce. Nos vamos a ir por una pista que vemos en primer término por la derecha para visitar la fuente Pilones. Ahora, a toro pasado, no lo habríamos hecho porque el acceso a la fuente Pilones está impracticable y no nos aportó nada especial a la ruta. Recomiendo seguir hasta la siguiente pista que vemos más al fondo y seguir por la derecha.

Pero nosotros no sabíamos eso y fuimos en busca de la fuente Pilones.


Llegamos después de cuatrocientos metros a otro nuevo cruce que seguimos por la derecha.


Al menos, de camino a la fuente Pilones se nos cruzó este sapo corredor que nos entretuvo un rato haciéndole fotos.

¡Rana, empieza tu cantar!
¡Grillo, sal de tu agujero!
Haced un bosque sonoro
Con vuestras flautas. Yo vuelo
Hacia mi casa intranquilo.

Federico García Lorca.


La pista también es preciosa porque transcurría por un silencioso y misterioso bosque.

"En los bosques, perdido, corté una rama oscura
y a los labios, sediento, levanté su susurro:
era tal vez la voz de la lluvia llorando,
una campana rota o un corazón cortado."

Pablo Neruda


Cuatrocientos metros después del segundo cruce hemos de estar atentos y no pasarnos porque hemos de dejar el camino cómodo que llevamos para seguir por la izquierda por un sendero nada visible y que apenas está señalizado con ese pequeño hito que pasa desapercibido.


El sendero hasta la fuente apenas tiene doscientos metros, pero se va cerrando cada vez más. En el entorno de la fuente es un caos de vegetación, agua y barro que hace inaccesible la visita a la fuente.


Hasta aquí pudimos llegar para hacer esta foto y dejar constancia de haber estado en la fuente Pilones.
Como dije arriba, de haber sabido esto hubiéramos obviado la visita.


Al menos disfrutamos también de una preciosa y verde higuera enfrente de la fuente.


Tras la visita a la fuente Pilones regresamos al cruce y seguimos ahora para pasar por el pozo Cebolleja.


Un primer tramo es bastante sencillo de seguir, pero enseguida se va a complicar un poco con una senda cerrada y perdedora si no se va pendiente del track.


La "senda" se va cerrando. 
Tuvimos la impresión de que por aquí no ha pasado nadie en mucho tiempo.


Es un tramo algo agreste y abrupto y tendremos que ir sorteando obstáculos. A esto me refería al principio cuando comenté que a pesar de la belleza de una ruta podemos encontrar factores que hagan que no sea perfecta, aunque estas cosas le confieran también un carácter especial.


Y llegamos al pozo Cebolleja, algo escondido y recóndito que bordeamos para seguir.


El sendero se aclara un poco después del pozo Cebolleja.


Y tras doscientos metros volvemos a "ver la luz". Tras un tramo casi campo a través, este camino nos parece una autopista. Seguiremos por él hacia la derecha.


Apenas giramos a la derecha por el camino, nos detenemos para acercarnos a la sima Cebolleja, con la debida precaución de no caer porque no hay ningún tipo de protección ni aviso de peligro.


Seguimos ahora, con un cielo gris como techo y alguna preciosa estampa como este solitario pino junto al camino. (foto Emilio Romero)

"Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas! ...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
—La tarde cayendo está—."

Antonio Machado


Algunas carrascas adornan también el camino.


Ahora dirigimos nuestros pasos hacia la casa Cebolleja.
(foto de Emilio Romero).

Llegamos a la casa Cebolleja

Aquí  tuvimos la suerte de disfrutar de esta joya de la naturaleza: la monumental y centenaria carrasca de la Cebolleja.


Este panel informativo le atribuye una edad de más de 350 años. 

Nos congratula fotografiarnos con tan excepcional monumento.

"Su corazón repose
bajo una encina casta,
en tierra de tomillos, donde juegan
mariposas doradas..."

Antonio Machado

Con la presencia de la longeva carrasca nos dispusimos a dar buena cuenta de las viandas que habíamos traído para recuperar fuerzas.


Junto a nosotros también había una enorme higuera. No era tan mayor como la carrasca, pero prometía buena cosecha de higos.

"Como la higuera joven
de los barrancos eras.
Y cuando yo pasaba
sonabas en la sierra.
Como la higuera joven,
resplandeciente y ciega.
Como la higuera eres.
Como la higuera vieja.
Y paso, y me saludan
silencio y hojas secas.
Como la higuera eres
que el rayo envejeciera.

Miguel Hernández




Tras el almuerzo seguimos con nuestra ruta. Junto al camino, frente a la casa, este florido saúco nos despidió.


Flores de pitiminí del saúco, una perfección más de la naturaleza.


Nos esperan cuatrocientos metros de pista hasta el próximo desvío.


En la blanda tierra huellas de corzo o de ciervo.


Dejamos el camino para seguir hacia la derecha por este otro camino que, en apariencia, parecía ser fácil de transitar. Pero veremos que no va a ser así.

Las numerosas matas de tomillos en flor inundaban el ambiente de un peculiar aroma.


Lo que parecía fácil camino se convirtió en un "sálvese quien pueda". Se cerró el sendero y tuvimos que caminar prácticamente campo a través salvando todo tipo de matas y vegetación, mirando en todo momento el track para, al menos, caminar en la dirección adecuada.


Complicado tramo de transitar. 


En estas situaciones más comprometidas la reflexión también se nos dispara.

“…pero también ha cambiado uno mucho, y de lo de hace cincuenta años apenas ha quedado la sombra de una nube que corre colina abajo empujada por el viento. Una nube blanca que me parece bonita y una sombra que sigue viva.” (“Próspero viento”, Andrés Trapiello)


Pero "no hay mal que cien años dure" y, por fin, volvemos a una pista que seguiremos hacia la derecha.

¡Esto es otra cosa!


Seguimos disfrutando de las bellezas de la naturaleza. Este abejorro liba una jara atraído por ese amarillo de los estambres que tanto contrasta con el color de sus pétalos.


Desde que salimos a la pista, salvo una breve incursión que haremos para ver la fuente de Benicaez, todo el camino transcurre por terreno cómodo como se ve en la foto.

Llegamos al paraje de la fuente La Capa, que se encuentra junto al camino.
(foto de Emilio Romero)



Ésta es la fuente La Capa, que mana a 710 m de altitud, según informa un panel.


El cielo sigue muy cubierto lo que le da un aspecto gris al día. Pero la temperatura es buena y no nos ha llovido.

Estas florecillas de siempreviva al pie del camino llaman nuestra atención y nos muestran la cantidad de pequeños detalles que enriquecen una ruta convirtiéndola no sólo en un mero ejercicio físico sino en un cúmulo de sensaciones y experiencias muy enriquecedoras para la persona.


Preciosa mata de carrasquilla azul que también nos hace detener. Nos admira la cantidad de flora de esta Sierra de Enguera.


En una encrucijada encontramos este poste. Dejaremos aquí la pista que llevamos para girar a la izquierda en busca de la fuente de Benicaez. Será también un tramo de ida y vuelta.


Poco antes de la fuente, una preciosa carrasca.


Y llegamos a la balsa de la fuente de Benicaez, cercana a una casa que le da nombre pero que se encuentra en ruinas y que no visitamos.


Retornamos al camino que vuelve a ser autopista para nosotros.


Dejamos la pista por esta senda marcada con un poste que sale por la izquierda del camino.


Aunque el sendero se cierra un poco no nos impide andar con comodidad. 


Últimamente vemos muchas florecillas de junquillo azul, solitarias, sencillas, bellas...Son pequeñas obras de arte que merecen ser contempladas.

“El arte, la gloria, la libertad se marchitan, pero la Naturaleza siempre permanece bella.” (Lord Byron)


Dejamos unos metros la senda para visitar esta balsa en desuso que perdía agua. Seguramente ya no se utiliza y se ha dejado estropear.


Volvemos al camino.



Las jaras negra y blanca son muy visitadas por sus encantos por estos pequeños escarabajos metalizados (Lobonyx aeneus). Entendemos el motivo.


Pasamos junto a la casa de La Cebolla. 


Seguimos por un bonito camino entre pinos.


Salimos unos metros del camino para acercarnos a ver la Balsa Profunda, según reza un cartel.


No sólo los pequeños escarabajos cortejan a las jaras. Las langostas verdes también se sienten atraídas ante su belleza y no es para menos.


Afrontamos los últimos quinientos metros de ruta.


Pasamos por la entrada de la finca de La Cebolla por la que acabamos de pasar.


Antes de terminar nos embelesamos con las preciosas florecillas de un espino albar.

"A ella, como hija de reyes,
la entierran en el altar, 
y a él, como hijo de condes,
unos pasos más atrás.
De ella nace un rosal blanco;
de él, un espino albar.
Crece uno, crece el otro,
los dos se van a juntar."

Romance del Conde Olinos (Anónimo)


Y todo suele terminar donde empezó. Aquí estamos de nuevo unas horas después de haber iniciado la ruta.

Ruta en líneas generales bonita y atractiva por el entorno agreste por el que transcurre, pero con algún pero que no la hace perfecta. Pero eso no nos ha impedido pasar una estupenda mañana en la montaña a la que tanto nos gusta visitar.

Pincha en el enlace para ver las fotos de la ruta.

Debemos disfrutar de la montaña siempre de la manera más segura posible para evitar riesgos y accidentes. Para ello es importante que leas estos consejos sobre "Seguridad en la práctica de senderismo y emergencias en montaña".


La ruta en el mapa


La ruta en Wikiloc

Powered by Wikiloc

Película

0 comentarios:

Publicar un comentario