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sábado, 5 de septiembre de 2020

MONTANEJOS: SL-CV 104, SUBIDA AL CASTILLO (30/8/2020).

Nada como visitar las ruinas de un castillo para aprender varias cosas sobre la vida y el mundo. No las enumeraré todas, pero sobre la vida, una muy evidente es que el tiempo pasa inexorablemente y llegará el día en que seamos conscientes de que no somos ni la sombra de lo que fuimos; sobre el mundo y su historia aprendemos, a la vista de los restos amontonados, que nada, por muy poderoso que haya sido, aguanta el paso del tiempo. Ningún imperio es eterno. 

Hemos subido en muchas ocasiones al castillo de Montanejos o de la Alquería. Se trata de un corto, sencillo y bonito recorrido que en poco menos de una hora nos lleva hasta lo alto del cerro en el que estaba ubicado el castillo que dominaba la zona. El sendero está homologado. Se trata del SL-CV 104. Desde el cerro, la fortaleza dominaba el valle del Mijares hacia el este, el valle del río Montán hacia el sur y la entrada desde tierras turolenses hacia el noroeste.

Desde el mes de mayo, promovido por el Ayuntamiento y autorizado por la Dirección General del Patrimonio de la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte, se ha limpiado el recinto de vegetación, lo que ha permitido que los restos que ya se veían en esas condiciones, ahora sean más evidentes y, al mismo tiempo, ha posibilitado que salgan a la luz otros que permanecían ocultos. Es por eso que tener la ocasión de fotografiar los vestigios después de la limpieza no la podíamos dejar pasar por alto. Y aunque mi estado físico no recomendaba hacer ningún esfuerzo, ni siquiera éste tan corto y sencillo, no dudé de hacerlo para no perder esta ocasión tal vez única.

El sendero que nos lleva al castillo comienza en el puente de San José. Nosotros, como hacemos con todas las rutas por Montanejos, la empezamos desde la plaza del Ayuntamiento.


En la plaza se respiraba el silencio que acompaña siempre las primeras horas de la mañana, cuando los sueños de las personas aún no se han truncado y siguen intactos mientras dormimos.
El día se encargará de volvernos a la realidad.

"Ya el sol, Platero,empieza a sentir pereza de salir de sus sábanas, y los labradores madrugan más que él" ("Platero y yo", Juan Ramón Jiménez).


Caminamos por las silenciosas callejuelas para ir a buscar el puente de San José.


Montanejos no es New York y en nada nos plantamos en el puente de San José.


El puente, construido a principios del S.XIX, servía además de para salvar el cauce del río Montán, afluente del Mijares , como acueducto para llevar el agua del río que regaba las huertas de las Alquerías.


En el otro extremo del puente, encontramos la primera paleta en este poste que nos marca la dirección, tiempo y distancia hasta alcanzar el cerro del castillo: 1,2 km y 1h 22' .
El sendero está bien señalizado y no tiene pérdida.


Este es el siguiente cruce. No tenemos dudas porque otra pala nos marca el camino a seguir.


Caminamos por una ancha pista, en ligera subida.

" Pero nuestro caminar es bien corto. Es como un día suave e indefenso, en medio de la vida múltiple" ("Platero y yo", Juan Ramón Jiménez).


La ligera pendiente nos ha hecho ascender los metros suficientes para obtener esta imagen de Montanejos si nos detenemos y echamos la vista atrás. La Copa de telón de fondo.


También vemos el Pla de Andar y, al fondo, destaca el perfil del Magraile.


Tras unos centenares de metros de pista, encontramos este poste que marca el inicio de una bonita y zigzagueante senda que nos lleva hasta el cerro del castillo. A La derecha, una casa de campo está vigilada por al menos media docena de perros sueltos que, sin llegar a salir a la pista, no dudan en saludarnos con agudos, fieros y desesperados ladridos en un intento de defender su territorio ante la posible invasión de intrusos. Lamentamos hechos como éste que pueden producir una desgracia en cualquier momento. Pensamos que esos canes deberían estar sujetos.



El sendero, en este primer tramo, transcurre entre pinos. Desde el inicio de la senda, la pendiente será contínua. Más suave al principio y más empinado en los últimos metros.


El sendero conserva el antiguo empedrado en algún tramo.


La altura nos va permitiendo tener mejores vistas. De nuevo el Magraile.


El calor del verano agosta muchas plantas. El primaveral verde da lugar al amarillo y ocre veraniego que indica que muchas plantas se van secando. Aún así, algunas florecillas se resisten y soportan con estoicismo la canícula veraniega. La gata rabiosa es una de ellas.


Desde aquí, vemos el zigzagueante sendero y en la parte superior, los restos de la torre principal, aunque aún nos falta un poco para llegar.

"La fortaleza nombrada
está en los altos alcores
de una cuesta,
sobre una peña tajada,
maciza toda de amores."

                         Jorge Manrique


La subida nos obliga a ralentizar el paso. Aunque unas inteligentes "eses" nos facilitan la subida, suavizando la pendiente.


Algunos cardos soportan mejor el calor e incluso presentan un buen aspecto cuando el sol aprieta.


Ahora los restos de la torre principal son más que evidentes.



Así se veían los restos de la torre principal en marzo de 2017.


Ahora sí que hemos alcanzado el alto del cerro. Evidenciamos enseguida la limpieza realizada.


El poste nos indica el final del SL-CV y la altura del cerro: 704 m.



El poste en 2017.


Estos serían los restos de la torre principal del recinto.



Y éste el aspecto en 2014.


Este sería el aljibe, que además de su función de abastecer de agua al castillo, estaría también relacionado con servir para las abluciones antes de los rezos hacia la Meca.
Éste es el elemento mejor conservado del castillo.



 Aspecto del aljibe en 2017


He rescatado también esta foto del aljibe del 2011 que utilicé de portada en la entrada que hice de la ruta ese año.


 Interior del aljibe.



Este orificio en la parte superior de la bóveda recogía el agua de la lluvia.


Otro elemento que ahora aparece más visible son los restos de esta torre en el flanco sur del castillo. La base está relativamente bien conservada.




Y este era el aspecto que presentaba en 2017.


Nos dirigimos hacia el oeste para encontrarnos con los restos muy desdibujados de lo que fue otra torre y un tramo de muralla.


Aquí apreciamos ese tramo de muralla, también muy descompuesto.



Este es el aspecto actual de la torre del ala oeste que está orientada hacia el valle del río Montán.



Así la veíamos en 2014.


Ahora recorremos el perímetro por el que se encontraba la muralla exterior del castillo.


Y nos entretenemos en disfrutar de estupendas panorámicas prácticamente en todas direcciones.

"¡Y abarqué el infinito en una sola
mirada, llena de fulgor intenso
y vi del tiempo gigante ola
rodar el precipicio de lo inmenso!"

                                   Julio Flórez

Este es otro de los encantos de subir hasta esta privilegiada atalaya: deleitarnos con las vistas que ofrece este mirador natural. A continuación os muestro algunos ejemplos.


Hacia el valle del río Montán destacan el Puntal de la Atalaya y Santa Bárbara de Pina.

"El valle es de oro amargo,
y el viaje es triste, es largo.
¿Oyes? regaña una guitarra. ¡Calla!"

                                        César Vallejo


Hacia el oeste, el valle del río Montán y Rosada.


Hacia el noroeste encontramos tal vez la panorámica más interesante. Con las cimas que podéis ver en la foto. De izquierda a derecha: Morrón de Campos, los Castillejos, La Redonda, el Cantón, los Molares, Peñacalva y la Copa.



Hacia el este, el Magraile el Plano.



Hacia el norte, asoma tímida la cima de Penyagolosa.



Aquí la acercamos con zoom.


Vistas hacia Rosada y Morrón de Campos.


La caseta del Morrón de Campos ampliada con zoom.



Y otra bonita panorámica, ésta con Montanejos como protagonista principal.
Imposible imaginar un escenario mejor.


El paseo por el perímetro exterior del castillo nos lleva hasta lo que serían los restos de otra torre, ésta encarada hacia el norte. 



Los restos de esta torre están en muy malas condiciones y amenazando derrumbarse.


Desde este punto, las vistas sobre Montanejos son excelentes.


Otros restos parecen anteriores a la fecha de la construcción del castillo (S. XI) y tendrían otro origen.


Tras recorrer todo el recinto que ocupaba el castillo, volvemos al punto de inicio.



El cambio con respecto a esta foto del 2012 es evidente.


Seguimos disfrutando del paisaje. No nos cansamos de mirar al horizonte.


Vistas desde la torre sur hacia el valle del Montán.


Y desde la torre sur destaca sobre manera Santa Bárbara de Pina.



Restos de la torre principal del recinto.



Estos restos desconocemos lo que son. Nos parece un aljibe pequeño.



En 2014 lo captamos así, casi sin variación.




Antes de regresar tomamos esta foto con el recinto limpio de vegetación que imagino que volverá a crecer si no se realiza un mantenimiento de vez en cuando. Por eso ésta era una oportunidad para subir y fotografiar estos restos del castillo que de esta manera podemos ver mejor.


También tomamos de cerca el mirador de la Copa.


Y esta bonita perspectiva de Montanejos desde el cerro del castillo.


Iniciamos el descenso de nuevo. La zigzagueante senda nos llevará hasta la pista en poco tiempo de manera cómoda.

"Cada día que pasa,
cada día,
es más corto el camino 
de regreso".

   Meira Delmar


Los lentiscos presentaban un inmejorable aspecto.


Siempre deberemos tomar precauciones cuando bajemos por senderos con pendiente pronunciada para evitar caídas.


En el último tramo de la senda, entramos en una tupida pinada que nos acompañará hasta que salgamos a la pista.



El último tramo entre pinos es muy agradable.


Descendiendo, captamos esta imagen de un remozado caserío de las Alquerías de Montanejos, que ha cambiado mucho su aspecto en los últimos años.


Montanejos cada vez más cerca. 
Ha sido un entretenido y fructífero recorrido.



Últimos pasos sobre la cementada pista. 



Vista general de Montanejos con la Copa al fondo.



Cruzamos de nuevo el puente de San José.


El puente de San José salva el cauce del río Montán que en esta época está seco. Otro puente, el de la CV -20, también lo salva paralelo al de San José.


Tras callejear, ahora en sentido contrario al de la mañana y con una mayor algarabía en las calles, regresamos al punto de inicio, donde la vida bulle pero los sueños de la noche se han desvanecido del todo.

La ruta en el mapa.




La ruta en Wikiloc.

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Película.


4 comentarios:

  1. Hola Emilio. Por lo que he leído no estás muy bien, aunque tus ganas de salir al monte pueden más que las molestias que te pueda ocasionar. Sabemos que la montaña es tu vida por lo que sentimos mucho que no puedas disfrutar de ella como lo solías hacer.
    Cuídate mucho y recupérate pronto!!
    Un abrazo
    Carlos y María

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    1. ¡Hola, María! Efectivamente, mi cadera no me permite caminar y creo que tardaré un tiempo en poder hacerlo. Esta corta ruta ha supuesto un esfuerzo que he realizado porque era una ocasión tal vez única de poder ver el cerro del castillo limpio de maleza. Creo que mi esfuerzo me recompensó de las dolencias causadas.¡ Ya veremos la próxima cuando llega!
      Un abrazo y otro para Carlos.

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  2. ¡Hola Emilio!

    Que gozada ver que se ha limpiado toda la zona, ya iba siendo hora...

    Habrá que acercarse a verlos en cuanto me sea posible ir al pueblo, que con todo este percal a ver cuando podrá ser...

    Un abrazo.

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    1. ¡Hola, David! Pues sí, está muy limpio el cerro del castillo. He aprovechado para subir antes de que vuelva a crecer la maleza. No sé si cuando tú puedas venir tendrás la suerte de verlo aún así. Ahora estás más ocupado. Es lo que tiene ser padre.
      Un abrazo.

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