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domingo, 1 de febrero de 2015

A LA SOMBRA DEL BENICADELL (CARRÍCOLA, 31/1/2015)



Esta semana, la ruta prevista nos lleva al sur de la provincia de Valencia, concretamente a la localidad de Carrícola. Se trata de un bonito recorrido por la Umbría del Benicadell que comenzamos desde la localidad de Carrícola. Pasaremos por su castillo (El Castellet), por dos neveros de la zona y varias fuentes (dels Unflats, del Melero, la Font Freda). Para ello utilizaremos senderos y caminos locales (SL-CV 118, PR-CV 222, PR-CV 184) en los que disfrutaremos de preciosas e infinitas vistas del Valle de Albaida y las poblaciones que lo salpican. También podremos disfrutar de diversas obras de arte moderno de diferentes artistas ubicadas en diferentes puntos de la localidad y de los alrededores (en el camino de subida al castillo).




Salimos de Valencia con una abundante lluvia que no hacía presagiar nada bueno. Durante el camino no dejó de llover. El cielo estaba bastante cerrado y parecía no querer abrirse. Las previsiones hablaban de lluvia ligera hasta las 10 de la mañana. Llegamos a Carrícola aún con lluvia. Tras un café en el bar de la plaza, la lluvia remitió y empezamos la ruta media hora más tarde de lo previsto. Salimos con una lluvia muy ligera que desapareció al poco rato y aunque las nubes seguían cubriendo el cielo y soplaba el viento (aunque no con la fuerza de días atrás), no impedía caminar cómodamente.


Sobre las 9 de la mañana, comenzamos la ruta junto a este panel explicativo de las diferentes rutas posibles por la zona. La calle del Trinquet es nuestro punto de partida.



Enseguida, nuestros ojos se posan en la altiva torre del castillo de Carrícola, nuestro primer objetivo del día.



Estas palas nos indican la dirección y tiempo a nuestros objetivos más inmediatos.



Pero antes de salir, posamos en la pista del frontón de la localidad.
De pie, de izquierda a derecha: Luis, Rafa, Emi y Rober. Agachados: servidor y Ricardo.



Comenzamos a subir dirección al Calvario y al castillo, bajo una ligera lluvia.



Caminamos por un ancho camino.



Enseguida vamos encontrándonos con obras de arte totalmente integrada en el medio natural. Se trata de obras del proyecto "Espai d'art BIODIVERS". Diferentes artistas de la tierra colaboran altruístamente en este proyecto. Este ojo pintado sobre  una roca parece observarnos con curiosidad.



La senda de subida al castillo está, además, muy bien acondicionada para facilitar el tránsito.



Otra escultura que representa una pila de libros en cuyos lomos podemos leer el nombre de las localidades que forman la Vall d'Albaida.



Detrás de esta pila vimos el hueco de lo que parecía una cueva, aunque no nos acercamos a ella.



Otras esculturas en forma de árbol.



Y la arrogante torre encaramada en el promontorio rocoso nos vigilaba.



Seguíamos subiendo por la bonita y algo embarrada senda.



Y llegamos a esta original fuente rodeada de rostros: la Font dels Unflats.



Poco a poco vamos subiendo. Nos giramos y el hecho se hace evidente. Ahora vemos el valle. En la lejanía se adivina una mejoría del tiempo.



Mientras, seguimos subiendo hacia el castillo y disfrutando del entorno y de las esculturas, como esta araña encaramada en la roca.



Uno de los muchos y malos efectos del temporal es la caída de nidos como este de la foto. Algún pajarillo se ha quedado sin hogar.



Por fin accedemos al recinto del castillo. La torre (S. XII), como se aprecia, está totalmente reconstruida (2009).



Desde aquí disponemos de una privilegiada vista sobre el valle.



El Mondúver se define perfectamente por su antenas.



También asoma, si miramos al este, la abrupta cima del Benicadell cuya ladera de umbría vamos a recorrer.



Tras entretenernos un rato en el castillo y sus vistas, continuamos subiendo y enseguida llegamos a este mirador que nos proporciona vistas aún más espectaculares.





El castillo desde el mirador.



Y divisamos también todo el valle, del que seleccionamos en la foto el embalse de Bellús.



Seguimos caminando por un ancho camino que nos va a llevar hasta la Fuente del Melero. Para acceder a ella bajamos por estas escaleras.




Fuente del Melero.
La encontramos con agua, aunque un cartel avisa de su no aptitud para el consumo, suponemos que será por no estar clorada.



El entorno está también decorado por unas margaritas gigantes adosadas a la pared.



Subimos de nuevo al camino y nos desviamos por esta senda de la derecha.



La cresta del Benicadell asoma ahora con mayor claridad.



Procesionaria del pino cuya hilera había sido pisada por descuido por alguno de los miembros del grupo. Encontramos más en el recorrido.



Ascendemos a un llano y discurrimos por anchos caminos.


En algún punto encontramos paneles informativos que, por desgracia, ya no informan de nada. Su estado, como se ve, es deplorable. Encontramos casi todos ellos en este mismo estado.



En un punto nos desviamos a la izquierda y nos encontramos con este punto con gran concentración de señales.



Otro protagonista de estas tierras que no quería pasar desapercibido era el Montcabrer, señor de la Sierra de Mariola.


Y llegamos hasta el corral de Penalba. Sus restos evidencian la explotación ganadera que tuvo esta zona en épocas pasadas.



A pocos metros del corral encontramos este palomar construido por la Consejeria de Medio Ambiente para la cría de palomos salvajes que puedan servir de alimento a las aves rapaces.



Seguimos nuestro camino y en este punto tan ampliamente señalizado, nos desviamos hacia la derecha. Notamos con curiosidad una inequívoca señal del Camino de Santiago, pero desconozco de qué camino forma parte, ya que el de Levante marcha algo más al noroeste.




Y llegamos a la primera nevera de la ruta: la nevera de Diego. Se encuentra en muy mal estado de conservación. Al fondo se ve el corral de Diego, encargado de la instalación y su explotación (Foto: Ricardo Vivó).



El Montcabrer de nuevo.


Continuamos nuestro camino hacia la segunda nevera de la ruta. 
Ahora iremos subiendo poco a poco por una bonita senda que transcurre junto a un barranco: el barranco de Fontanares. Ya vamos viendo algún claro en el cielo.




La senda tiene bonitos rincones.


Y, como vamos alcanzando altura, las vistas del valle son espectaculares. Definitivamente,el cielo se abre.


Y llegamos a las sólidas paredes de la segunda nevera que visitamos: la nevera de Don Miguel.



La nevera de Don Miguel. 
Como se aprecia, su estado tampoco es muy bueno.



Como en el caso anterior, frente a la nevera encontramos la casa de Don Miguel, encargado de la nevera.



Aún no habíamos almorzado y esperamos para llegar hasta aquí, máxima altura de la ruta para hacerlo. Además buscábamos un lugar que nos resguardara algo del viento que hacía. Afortunadamente, el sol salía con fuerza aunque lagunas nubes taparan el cielo de vez en cuando.



Tras el almuerzo, continuamos camino desde este altiplano pero ahora iríamos descendiendo ya dirección a Carrícola.



Seguimos teniendo impresionantes y bonitas vistas, como ésta del Montcabrer: espectacular.



También fotografiamos Agres, resbalando por la ladera de la Mariola.



Y, cómo no, la Vall d'Albaida en todo su esplendor; salpicada de pueblos que se extienden por toda su superficie, manchada por las sombras que los grupos de nubes forman.



El valle a nuestros pies. Estas vistas son una constante durante esta última parte del recorrido. Una maravilla.



Amplios horizontes.




La Pobla del Duc. Al fondo la Serra Grossa.




Seguimos bajando y el Benicadell se nos muestra pletórico.



Llegamos a este mirador con una cruz en recuerdo de algún fallecido.



Foto de grupo.



El mirador tiene excelentes vistas.
El Mondúver.



Y llegamos a la Font Freda. La fuente es reconducida al paraje que se encuentra en la parte de abajo.



Paraje de la Font Freda.



Fuente de la Font Freda. También tenía agua.



De la Font Freda seguimos bajando y lo hacemos por esta senda.



Enseguida llegamos al mirador de la Font Freda. Mirad qué panorámica desde aquí.



La senda baja zigzagueante. Siempre con estas vistas frente a nosotros.
En la foto, Otos.



Bonita senda de bajada. Al fondo distinguimos la población de Castelló de Rugat.



Beniatjar.



Castelló de Rugat.



Pasamos también junto a esta calera. La fabricación de cal fue otro de los oficios importantes.



Beniatjar a los pies del Benicadell.


La punta del Benicadell se resiste a desaparecer.



Bonitos tramos de senda.



La senda ha descendido del todo.



Panorámica del Benicadell.



Y llegamos al Centro de Información y educación ambiental "L'Ametla de Palla".



 Nos hacemos una foto en esta original construcción.



Y estos son los momentos preliminares a esas fotos de grupo que solemos hacernos (foto: Ricardo Vivó).



El castillo de Carrícola desde L'Ametla de Palla".



Desembocamos en la carretera y solo nos queda recorrerla un centenar de metros y entrar en Carrícola.



Entrada de la población.



Esta original obra la encontramos a la entrada de Carrícola.


Pasamos por delante del Ayuntamiento antes de llegar al punto de partida.

Tras algo menos de cinco horas, terminamos esta bonita y entretenida ruta. Ahora, para recuperar fuerzas, nos fuimos a comer a la cercana localidad de Otos, el pueblo de los relojes de sol. Allí dimos cuenta de una etupenda comida que puso punto y final a esta estupenda mañana senderista.


 Reloj de Sol en una plaza de Otos.
En esta localidad se pueden visitar más de 30 relojes de sol de diferentes artistas. La serie se va ampliando constantemente. Existe una ruta oficial para visitar estos relojes diseñada por el escritor local Joan Olivares y el pintor Rafa Amorós.


 Palacio del Marqués de San José (S. XVIII).



 Otro original reloj en la fachada de una casa.


Y aquí es donde comimos. Ca les Senyoretes.




 Ca les Senyoretes es un bonito hotel-restaurante ubicado en una espaciosa y preciosa casa solariega de Otos.



 Nos llama la atención su cuidada decoración con muebles de época.



 Aquí nos veis a punto de dar cuenta el arroz que aparece en la foto inferior.



 Este arroz de habas y alcachofas nos supo a gloria.

Tras la comida salimos a una terraza posterior del restaurante y pudimos contemplar las bonitas vistas que desde allí se contemplan.



 El impresionante Benicadell. ¡Hasta la próxima!.

En esta terraza tenemos un buen ramillete de variados y originales relojes de sol. Aquí tenéis una muestra.








Tras disfrutar de las vistas, dimos por concluida esta bonita jornada senderista.



Entradas relacionadas.


La ruta en el mapa.




La ruta en Wikiloc.





Película.



12 comentarios:

  1. Hola Emilio, dicen que hay que ser valientes para conseguir los propósitos que uno se impone día a día. Y es verdad. Si no llega a ser por que al final decidimos salir de Valencia y Torrent lloviendo, llegar al destino (Carrícola) igualmente lloviendo, y salir a caminar, también lloviendo, no habríamos podido realizar esta bonita ruta, ni hubiéramos podido saborear ese plato de arroz con habas y alcachofas que estaba tan rico, ni hubiéramos podido ver esa colección de relojes de sol, ni hubiéramos estado de tertulia rematada con ese "cremaet" de la zona...Resumiendo: no hay que amedrentarse por cuatro gotas de agua que cayeron, que, por cierto, buena falta al campo le hacía.
    Como ya es habitual en tí, una entrada con oportunas y buenas fotografías y con una detallada y exquisita crónica.
    Un abrazo, y hasta la próxima.
    Ricardo Vivó

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    1. ¡Hola Ricardo! Lo cierto es que lo pasamos en grande. Con poco nos conformamos, con tal de estar pisando naturaleza lo pasamos bien. Si además la compañía es grata, pues es como la guinda del pastel. Y esta ruta, además, no está nada mal. Tiene muy buenas vistas.
      Un abrazo.

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  2. Hola Emilio
    Que gran afición tenemos que no nos para ni la lluvia, aun tuvisteis suerte que se os arreglo el día como a nosotros.

    Del Benicadell no te digo nada, lo tengo tan reciente que aun tengo ese buen sabor de boca.

    Y esa señal del Camino de Santiago te puedo decir que en uno de los postes de señalización en esa ruta del Benicadell también había una marca muy pequeña y ponía Xabia....No se más.

    Un abrazo
    Jose
    TROTASENDES BENICALAP

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    1. ¡Hola Jose! Pues lo cierto es que esta sierra es espectacular rematada por ese monstruo de piedra que es el Benicadell. Nos queda subir esa canal que hicisteis hace poco. Tiempo al tiempo. Y en cuanto a las marcas del Camino, se aprecia que cada día es más universal.
      Un abrazo.

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  3. Hola Emilio.

    Cuando fuimos recientemente al Benicadell, un amigo nos recomendó visitar Otos y sus relojes de sol, pero al final como anochecía no pudo ser, veo por las fotos que has puesto que la visita merece mucho la pena, así que lo pongo en pendientes urgente, y si no es para hacer montaña, la excusa será ir a comer ese arroz, que menuda pinta tiene, como buena pinta tiene también la ruta, muy variada en todos los aspectos, especialmente el paisajítico, pero digo yo que ya puestos con adornar el monte con esculturas, podrían haberse molestado también en reparar los paneles informativos.

    Un abrazo.

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    1. ¡Hola Dani! La ruta está bien por las panorámicas. Se puede alargar subiendo hasta el Benicadell pasando por la Nevera, pero no era nuestro propósito esta vez. Luego se puede pasar por Otos y comer en Les Senyoretes. El arroz estaba buenísimo y uno al horno que sirvieron en la mesa de al lado tenía también muy buena pinta. En cuanto a los paneles, es una pena que estén en ese abandono. No creo que haga falta un presupuesto desmesurado para sustituirlos por unos nuevos.
      Un abrazo.

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  4. Hola Emilio!!
    Molt bona ruta per la Vall d'Albaida, el Benicadell no només és pujar al cim, com ens mostres és molt més i és una meravella, com els poblets tan bonics que tenim per ací!!
    Un abraç.

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    1. ¡Hola Ignacio! Aunque esta vez no subimos al Benicadell (ya hemos estado), lo hemos pasado muy bien también y disfrutado de las estupendas panorámicas que ofrece esta umbría.
      Un abrazo.

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  5. Hola Emilio.
    Me ha gustado mucho la ruta.Sin llegar a subir al Benicadell,un recorrido francamente entretenido.Tomo nota(una mas...jejeje).Si conocía el pueblo de Otos y sus peculiares relojes,de hecho fue en mi primera subida al Benicadell,que al acabar,también fuimos a Otos a comer(un buen arroz al horno,por cierto...jejeje).Ese arroz,que habéis degustado,buen colofon de una buena ruta.
    Saludos.

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    1. ¡Hola Juane! Como dice Iganacio, no todo es subir al Benicadell. Disfrutar de otras partes de esta sierra también es muy gratificante. De todos modos, si se quiere, se puede subir hasta él y completar una ruta de cinco estrellas. Eso sí, luego es preciso comer en Otos.
      Saludos.

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  6. Salud Emilio!! Como sello ya de tu identidad, una bonita y cultural ruta.. Los relojes en Otos, interesantes y curiosos...me apunto este pueblin para visitar!! Me ha gustado mucho la ruta, las esculturas dan un toque sorpresivo....la araña...de repente, puede hacerte dar un Respingo, jejejeje. Muy buenas las fotos....ese arrocito con habas se sale de la pantalla... Estupenda entrada,. Saludos!!!

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    1. ¡Hola Anuxa! Una bonita ruta para disfrutar de la montaña y sin excesivos esfuerzos pero con grandes recompensas. Las obras de arte, perfectamente integradas le dan un toque cultural junto a los relojes de sol de Otos. Y el final gastronómico, la guinda del pastel.
      Salud y montaña.

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