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domingo, 5 de enero de 2014

CASTILLO DEL REAL, DESPOBLADO DE OLLA (OLOCAU, 4-1-2014)

La imponente estampa del Castillo del Real en Olocau cuando pasas por la carretera a Gátova, lo hacía un objetivo muy apetecible para ser visitado y esta semana le ha tocado el turno. Y ya que estábamos aquí no podíamos dejar de visitar la aldea morisca de Olla, solitaria, silenciosa, abandonada a su suerte a los pies del Gorgo. Recorred esta parte de la Calderona a través de esta entrada que ahora os presento.


Nuestra ruta de hoy recorre en gran parte el PR-CV 8 exceptuando el tramo que va desde el aljibe del Canyarisso hasta la aldea de Olla, que transcurre por pista. Partimos de Olocau, desde el parque municipal del Arquet, así llamado por conservar un arco de un antiguo acueducto que traía agua desde el cercano barranco del Carraixet. 
Sobre las 9 de la mañana ya estábamos más que dispuestos para realizar este bonito y agradable paseo con tramos de caminos y pistas y otros tramos de senda en una mañana con nubes y viento bastante fuerte, sobre todo en lo alto del Castillo, que no impidió de ninguna manera que disfrutáramos de la ruta.


Parque municipal del Arquet, punto de partida de nuestra ruta de hoy. A su izquierda nace un camino de tierra que transcurre junto al barranco del Frare y por el que empezamos nuestra andadura.


Posamos en este pozo cerrado, otro emblema de este parque, antes de comenzar como hacemos habitualmente. De izquierda a derecha servidor, Paco, Rafa y Jose.


Iniciamos la ruta. El cielo nublado nos impide hacer fotos con claridad.


En un recodo del camino, aparece frente a nosotros la peña Roja. Comprendemos enseguida por qué se llama así. en ella se han encontrado los resto arqueológicos más antiguos de Olocau, correspondientes a la Edad de los Metales. La montaña se nos muestra con altivez, quizás consciente de su importancia en la historia de esta localidad de la Calderona.



Enseguida llegamos a la fuente de la Cava.

Seguimos avanzando por estos caminos de tierra roja que delatan su origen: el rodeno.

Un poco más adelante nos encontramos con la Fuente del Frare o de San Diego, del S. XVIII. Al parecer sufrió las consecuencias de una riada que se llevó el asiento de la parte izquierda, la parte derecha aún se conserva.

Muchos tramos atraviesan zonas de labranza en la que el olivo, el algarrobo y el almendro ocupan la mayor parte de las tierras.


En el collado del Sentig encontramos este corral ganadero.


Seguimos bajando y dejamos a la derecha el desvío a Pedralbilla y el barranco del Llop`.


El paisaje apenas cambia. Seguimos transitando entre algarrobos y olivos.

El color rojizo de piedras y tierra marca el camino.


Casi imperceptiblemente, debido a la amena conversación y la suavidad del camino, vamos cogiendo altura. Nos percatamos de ello cuando hacemos pequeñas paradas y contemplamos frente a nosotros la excelente panorámica (Llíria).

Y llegamos al aljibe del Canyarisso que recoge aguas pluviales. en este punto giramos a la izquierda abandonando el PR, que retomaremos de nuevo en el despoblado de Olla.


Seguimos avanzando por los rojizos caminos que conducen a la Olla. Frente a nosotros ya se destaca el Gorgo, que con sus 909 m. es la segunda cima de la Calderona, tras el Montemayor (1015 m)

Desde este punto observamos por primera vez la espectacularidad del Castillo del Real, encaramado en la punta de la cónica montaña que lo sustenta.

Este vetusto panel nos indica la dirección a seguir y evidencia que vamos bien.


Y seguimos impresionados por la imponente estampa del castillo que parece desafiar al tiempo.


Observo en muchos bancales la perfección de sus muros, con unas piedras perfectamente ensambladas, que causan en mí, cuanto menos, una merecida admiración.


Y ya tenemos frente a nosotros el despoblado de Olla del que destaca su robusta torre cuadrangular, asentada a los pies del Gorgo.

Aldea morisca de Olla. 
Buscando en internet información encontré en el siguiente enlace, espaciorural , lo que ahora os copio textualmente:

 "Fue una alquería islámica (Qaryat al-Ulya, "Alquería de Arriba"), reconquistada al mismo tiempo que el resto del territorio y que compartió sus posteriores avatares históricos con los de Marines. El lugar debió conocer cierta prosperidad, a tenor de los sistemas de regadío utilizados y de la gran balsa que recogía las aguas, así como de los numerosos enterramientos que se han descubierto. Siguió habitada tras la Reconquista, e incluso después de la expulsión de los moriscos, lo cual explica la existencia de edificaciones datadas entre finales del s. XVIII y principios del s.XIX, periodo en el que quedaría la aldea definitivamente despoblada. La torre, que ha sufrido varias modificaciones a lo largo de su historia, era el elemento defensivo de la alquería, y a la vez que protegía a sus habitantes y sus bienes se integraba en el sistema de alerta y vigía del Castillo del Real, a cuya vista quedaba. Construida a base de mampostería con piedra de rodeno, abundante en estos parajes, su planta es cuadrada."
 
Proseguimos nuestro camino en dirección a la aldea. El camino empieza a descender suavemente hacia el lecho del barranco de Olla para cruzarlo y llegar hasta el poblado morisco.

Antes de cruzar el barranco, pasamos por esta balsa para prevención de incendios.

En el cauce del barranco encontramos agua formando un bonito paraje.

Antes de entrar en Olla, el perfil puntiagudo del castillo nos llama poderosamente la atención.

Un silencio de siglos nos recibió al entrar al poblado. Nuestro espíritu se sobrecoge y se emociona ante tanto olvido y desolación, al pensar que en este lugar se desarrollaron, de seguro, muchas vidas con sus alegrías y penas y cuyos recuerdos habrán quedado para siempre entre estos muros y estos campos para ya nunca más ser recordados.



Únicamente unas ruinas nos reciben.

El lugar está envuelto en un gran silencio, únicamente roto por el fuerte silbido del viento que azota hoy las rojizas tierras de la Calderona.


Ruinas y escombros por doquier. 
La torre defensiva parece querer seguir manteniendo su función y se yergue aún dubitativa y titubeante, mantenida sobre pilares que no sabemos cuanto aguantarán si no se restauran.

Buscamos un rincón recogido que nos proteja del viento y lo encontramos a los pies de la torre y de la única casa que encontramos restaurada. Este es un buen sitio para almorzar. A ello nos dedicamos con afán y constancia.

Tras el almuerzo hemos de emprender el camino. Nos queda llegar hasta el Collado del Castell y subir hasta su recinto. Saliendo del poblado, a escasos metros, un antiguo camino de siglos sale a la izquierda y pasa por debajo del mismo. En este punto retomamos el PR. En este tramo vamos a tener el único problema de toda la ruta. Un despiste hace que perdamos el PR. No somos conscientes de ello hasta que tras un tramo sin señales, vemos que lo que creíamos que era una senda (porque más o menos estaba pisada) no nos lleva a ninguna parte. Teníamos dos opciones: volver sobre nuestros pasos e intentar ver dónde nos habíamos desviado mal, o seguir hasta enlazar nuevamente con el PR más adelante. Tomamos la decisión de seguir adelante para no retroceder. La decisión nos costó algún que otro pinchazo, arañazos...ya que tuvimos que salvar algunos bancales llenos de vegetación agresiva (zarzas, aliagas, espinos...). No fueron muchos metros, ya que al ganar altura la vegetación se aclaró, permitiendo un caminar más fácil hasta que retomamos el PR. Este tramo del trakc debe ser evitado al ser posible, por su dificultad. De todos modos, no nos supuso ningún incoveniente excesivamente complicado.

Tras este murete derruido se encuentra la senda donde retomamos el PR.

Como apreciamos en la foto por la marca en el muro, el PR continúa por aquí. Viene desde Marines Viejo y nos lleva hasta el Collado del Castell.


Vuelve a descender hacia el barranco de Olla. Aquí apreciamos los restos en ruinas de lo que debió ser una red de acequias y canalizaciones para el aprovechamiemto del agua del poblado.

Un corto tramo presenta aún el empedrado original.

Hasta ahora hemos caminado sin problemas por el PR, descendiendo hacia el barranco. Pero en algún punto nos dejamos el camino y tomamos una senda que no era y que lo peor es que no llevaba a ninguna parte. Ya os he contado líneas más arriba lo sucedido.

La cuestión es que entre zarzas y aliagas durante unos metros, el castillo sigue estando presente,

Al salir a unos ribazos ya más elevados sobre el barranco, disminuyó la vegetación y nos fue más fácil orientarnos en busca de enlazar de nuevo con el PR.

Anduvimos otros tantos metros sobre la cresta de una loma, con caminar fácil por losas de rodeno. Este tramo nos proporcionó buenas vistas. El Castillo del Real al fondo. En el medio el puntal del Castillo según cartografía del IGN.

Y mirando hacia el norte, el Gorgo.

Ya estamos enlazando con el PR. 
Salimos a un camino que seguiremos durante unos metros hasta desviarnos a la derecha por una bonita senda entre pinos y carrascas.

En este punto nos desviamos a la derecha siguiendo el PR. Desde aquí y ya sin ningún problema, llegaremos hasta la base del castillo.

La senda es muy bonita y agradable de caminar. Transcurre por la ladera norte del  puntal del Castillo.

Antes de llegar al collado del Castellet ya usamos el zoom para acercar la imponente construcción. se aprecian personas en él.

 Collado del Castellet. 
Este poste nos indica la senda de acceso al Castillo.


 Estas marcas de pintura nos van indicando la subida, aunque no tiene pérdida.


 Mientras ascendemos paramos a tomar aire y contemplar todo el Camp de Turia: Lliria enfrente.


 La senda tiene fuerte pendiente, que se hace notar.


A los pocos minutos ya apreciamos la muralla del primer recinto del Castillo.


En este primer recinto del castillo encontramos un aljibe.

 Vista con zoom del despoblado de Olla, desde la atalaya del Castillo del Real.


Tras esta primera parada, levantamos la vista y observamos nuevos restos de muralla. Hemos de continuar subiendo un poco hasta alcanzar la parte más alta.

Abertura en la muralla, hacia el norte.

El fortísimo viento en ese momento obligó a que nos refugiáramos en el interior del único edifico que se mantiene más o menos en pie: la torre.



La foto de grupo tuvimos que hacerla dentro debido al fuerte viento, con móvil y en dos veces porque con cámara y trípode era peligroso para la cámara.


Vistas desde el agujero del muro hacia el barranco de la Olla.

Para más información sobre esta fortaleza podéis pinchar aquí.

 Las panorámicas desde la senda del castillo son inmejorables.


 Las grúas del puerto de Valencia son visibles perfectamente. Detrás de ellas la inconfundible silueta del Montgó, fácilmente visible por su situación en el extremo del Cabo de San Antonio.


 La montaña de Cullera se reconoce también fácilmente, junto al reflejo de la albufera de Valencia.


 De nuevo Lliria frente a nosotros, con la inconfundible montaña de San Miguel detrás.


 Esta balsa, que  parece recoger aguas de la montaña, se encontraba vacía.


 Ya en la proximidades de Olocau encontramos este panel esquemático de la ruta de subida al Castillo.



 A la izquierda del camino nos causó sorpresa un verde y abundante palmeral, poco habitual por estas zonas de montaña.


 Por fin Olocau a la vista.


 Parque Municipal de la Carrasca. Nos llamó la atención esta escultura de un jinete ,que parece un soldado, recostado sobre su caballo. En este punto entramos ya en Olocau, dando por finalizada nuestra ruta de hoy.

Resumiendo, bonita y entretenida ruta circular de unos 12 km y unas 5 horas en total, que nos transporta siglos atrás en el tiempo al visitar dos enclaves medievales de la Sierra Calderona que son testimonio de una forma de vida típica de esta tierra. Recomendable.

Entradas relacionadas.



Galería fotográfica.


 


Trakc de la ruta


 


Película.


14 comentarios:

  1. Interesante excursión Emilio. Como bién apuntas, el castillo siempre atrae nuestra mirada cuando pasamos por la carretera, o en alguna de las excursiones por la zona, ya tenía guardada su visita para alguna buena ocasión y viendo tu excelente reportaje, no me cabe duda que hay que bien vale la pena.
    Un abrazo

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    1. ¡Hola Álex! Rutear por la Calderona es muy agradable. Te encuentras como en tu casa. Tiene rincones que de verdad valen la pena.
      Un abrazo.

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  2. Hola Emilio.
    Una buena ruta para ir abriendo boca después del parón de las fiestas,con excelentes panorámicas para tirar de cámara.Una ruta que aunque la repitamos mil veces, siempre resulta agradable.
    Un abrazo.

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    1. ¡Hola José Luis! Para empezar el año no está nada mal. La ruta es agradable y sencilla y ,como apuntas, seguro que volvemos porque vale la pena.
      Un abrazo.

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  3. Hola Emilio

    Nosotros también somos de los que nos gusta visitar Castillos y ese nos falta. Tomamos nota de tu ruta

    Saludos!!

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    1. ¡Hola Jesús! Pues ya tiene una ruta más que apuntar, Si visitas únicamente el castillo puede ser una excelente ruta familiar.
      Saludos.

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  4. Hola Emilio
    Otro castillo de la Calderona, conozco esta ruta y esa Masía de Olla y en estos casos siempre recuerdo lo mismo, en su día tuvo vida y ahora lo encontramos en ruinas....que pena!!

    En cualquier caso es otra ruta por la Calderona para no perdérsela.

    Un abrazo
    Jose
    TROTASENDES BENICALAP

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    1. ¡Hola Jose! El castillo es imponente. Se imagina uno cómo sería e impresiona bastante y el despoblado de Olla nos deja ese mal sabor de boca al saber que dejó de tener vida y ya solo quedan ruinas.
      Un abrazo.

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  5. Hola Emilio.

    Me ha gustado este recorrido que nos propones, toda ruta con interés cultural e histórico es atractiva, la lástima es que los castillos tanto de Espadán como de la Calderona vayan cayendo en ruinas cada día más, hasta el día que solo quedarán cuatro piedras e el suelo, lo dicho, una lástima.
    Y luego los despoblados, menuda energía transmiten esos lugares cuando pasas por allí...

    Un abrazo.

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    1. ¡Hola Dani! Otro castillo de los muchos que coronan las cimas más estratégicas de estas sierra y como las demás en casi total abandono, restos de lo que fueron en su día. Y, como bien apuntas, esa sensación especial que te eriza los pelos al recorrer una aldea abandonada como la de la Olla, es como si el tiempo se hubiera parado y toda la energía de sus antiguos moradores aún perdurara en el ambiente.

      Un abrazo.

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  6. Dos sitios clasicos y en los que algunos empezamos nuestras primeras rutas senderistas y aun asi y haberlos hecho varias veces uno no se cansa de volver ir alli, una de la rutas mas historicas de la sierra calderona. saludos

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    1. ¡Hola Andrés! Efectivamente, dos puntos casi estratégicos de la Calderona que no pueden dejar de visitarse. Además seguro que repetimos.
      Un abrazo.

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  7. La Calderona mostrándonos su lado histórico. El enclave de la Olla y el castillo, me semejan al despoblado de Jinquer y su castillo (Espadán), sin duda estos lugares tienen algo de mágia.
    Muy buen detalle el apunte sobre la aldea. ¿Sería posible prolongar la ruta hasta el Gorgo?

    Salut y sendero

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    1. ¡Hola Javi! Efectivamente hay grandes paralelismos entre una y otra sierra, aunque es evidente que la sierra de Espadán tiene más poblaciones en sus entrañas que la Calderona. Pero en ambas discurre un mismo espíritu. En cuanto al Gorgo, si que es posible prolongar la ruta hasta allí. Eso queda para otra ocasión.

      Un abrazo.

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